Herramientas para Madres y Padres

Temas diversos de interés para Madres y Padres.

Mi hij@ siempre busca llamar la atención: sobre la búsqueda de aprobación.

 

 

"Mamá mira lo que hago", "mira que tal me quedó", "yo primero", "mírame". Estas son algunas premisas presentes en niños de más de 3 años que buscan en todo momento ser el centro de la mirada de los adultos en su entorno.

Partamos de entender que todos los seres humanos nos movemos en función de satisfacer demandas que están en carencia. De modo que, no buscaremos atención a menos de que nos sintamos desprovistos de ella.

A esto hay que sumarle que los niños además de buscar la atención del otro la necesitan, es un elemento clave para garantizar su supervivencia y por ende está inscrito en su modo primario de conexión con el mundo exterior. Imagínelo de este modo, un bebé desprovisto de atención es presa fácil para los depredadores naturales del entorno, un niño pequeño sin la mirada constante del adulto cuidador es una víctima silenciosa de los peligros del entorno.

De modo que, la necesidad de atención necesita reivindicarse y transformarse en un modo de comunicación que lejos de tratarse de una demanda "tediosa y absurda" de los niños se entienda como una forma legítima para obtener afecto, seguridad, estima y cubrir sus necesidades de protección. Esto además de ser la atención de los cuidadores primarios el punto de origen en la construcción del autoconcepto y la autoestima.

Ahora bien, ¿cómo gestionar la búsqueda de atención?, ¿cómo acompañar a mis hijos en su solicitud de mirada constante? Y ¿cuándo la búsqueda de atención se transforma en una situación compleja? lo resolveremos paso a paso a través de este post.

La búsqueda de aprobación y la necesidad de atención son dos elementos que aunque pareciesen ir de la mano son totalmente diferentes entre sí. Ambos poseen en común que son mecanismos reguladores emocionales y que generan satisfacción en los niños, sin embargo, su punto de diferencia es que en el primero (búsqueda de aprobación) el niño lleva a cabo acciones que complacen los deseos de los padres, mientras que en la necesidad de atención conviven fuerzas emocionales más profundas que demandan respuesta, de modo que el niño pondrá en marcha acciones que más allá de complacer a los padres les permitan obtener de modo rápido y efectivo su mirada y tiempo.

A través de la búsqueda de aprobación el niño busca legitimar que lo que hace satisface a los otros, está permitido o es aprobado en el marco de los límites que rigen la convivencia. Mientras que para satisfacer la necesidad de atención el niño se enfocará en acciones que rápidamente le hagan obtener la mirada del adulto, sean estas acciones esperadas o conductas de difícil gestión, sin importarle si la atención que recibe es positiva o negativa.

Bajo esta óptica existen dos direcciones fundamentales para gestionar la necesidad de atención, la primera va en función de atender a los mensajes que enviamos a nuestros hijos sobre las expectativas que esperamos que cubran, así como chequear que poco a poco les vamos empoderando y ayudando a ser ellos mismos quienes opinen sobre lo que hacen y los resultados que obtienen.

Para ello, necesitan sentirse aceptados a pesar de que lo que hagan y las acciones que emprendan se diferencien de las demandas que los padres hagamos. Se trata de guiarles a que sean ellos quienes opinen sobre lo que hacen y que expresen sus emociones con los resultados que obtienen. Algunas frases como:

¿Cómo te sientes tú con lo que acabas de hacer?, ¿te gusta?, -se ve que ha tomado mucho esfuerzo hacerlo-, dime ¿cómo lo hiciste?, -veo que usaste el color amarillo, ¿te gusta ese color?, entre otras formas; estas frases centrarán la atención no sólo en la tarea realizada y en describir lo que vemos, sino que además le conducirá a irse valorando a sí mismo y sus esfuerzos por encima de la valoración externa que pueda recibir.

En la segunda dirección debemos conectarnos con nuestros hijos, a fin de entender qué están buscando, qué intentan comunicar y cuáles son sus deseos fundamentales. Intente entender los disparadores que hacen que su niño busque de manera urgente obtener su atención. Hay que comprender de manera empática que mientras más pequeños son, sus urgencias de atención son más frecuentes de lo que serían avanzando más allá de los 3 años, en especial porque ya pueden comunicar mejor sus necesidades y comienzan a entender las necesidades de otros y conectarse con estas.

Durante esta segunda dirección es importante evaluar ¿en qué momentos respondo a las búsquedas de atención de mis hijos?, ¿cuándo me muestro disponible para ellos? y si realmente el tiempo que dedico para nosotros satisface su necesidad de mirada materna/paterna. Muchas veces como padres no nos damos cuenta de que es en momentos de conductas difíciles de gestionar cuando realmente volteamos a mirar a nuestros hijos, conduciéndoles a utilizar estos recursos de manera constante para obtener la atención que como padres debemos darles. En otras oportunidades otorgamos atención en forma de culpa, llevando a cabo acciones desmesuradas para cubrir los vacíos que percibimos vamos dejando en la vida de nuestros hijos.

En resumen, durante ambas situaciones sea necesidad de aprobación o necesidad de atención es importante que como padres legitimemos que la búsqueda del niño es real, no responde a un "capricho", sino que es el resultante de las soluciones que su aparato psíquico a puesto en marcha para satisfacer sus carencias.

Negarnos a la posibilidad de darles mirada lejos de ayudarles a sentirse valorados y acompañados, puede moverlos a poner en marcha acciones y conductas difíciles que rompan el vínculo materno/paterno filial y que le conduzcan a debilitar su autoconcepto, autoestima y confianza personal.

De este modo, conviene hacer una lectura a lo que como padres interpretamos cuando nuestros hijos demandan nuestra atención, ¿qué mensajes se activan en nosotros? Y ¿cómo respondemos?, cuando somos conscientes del tipo de atención que damos a nuestros hijos y de la cantidad de tiempo que dedicamos a ellos es cuando realmente podemos poner en marcha acciones que nos permitan responder asertivamente a sus carencias, acompañarles en el alcance de gestiones más eficaces sobre sus búsquedas de aprobación o a manifestar de modos más positivos sus necesidades de atención.

Si necesita acompañamiento en el proceso de instaurar una atención positiva o alcanzar autovaloración por sobre la necesidad de aprobación constante tenemos disponible para usted el servicio de consulta online, solicite información a través de info@mipsicomama.com