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Mi hij@ siente que no encaja: sentimiento de inadecuación infantil

 

 

"Nadie me quiere", "hago todo mal", "soy torpe", "no se hacer nada", "no puedo hacer nada bien", "nunca sé qué hacer", ".. Estas son tan solo algunas frases que acompañan a niños que muestran un autoconcepto reducido, sensación de poca autoeficiencia, bajo sentido de pertenencia e inseguridad, mismos que se corresponden con indicadores de SENTIMIENTOS DE INADECUACIÓN INFANTIL.

Hablar de INADECUACIÓN es referirse a una serie de indicadores que muestran la infravaloración del niño, que le lleva a transformarse en su mayor verdugo y crítico ante situaciones que demandan su autoaceptación y satisfacción personal.

¿CÓMO RECONOCER LA INADECUACIÓN INFANTIL?

  • Se evidencian en el niño verbalizaciones que demuestran su sentimiento y percepción de incompetencia.
  • Se muestran críticos constantemente sobre cómo lucen, lo que hacen, lo que dicen, lo que sienten, en lo que logran y más aún en lo que fallan.
  • Dan indicadores de sensibilidad extrema hacia las comparaciones, competencias, tendiendo a sobrevalorar las cualidades de los otros y a minimizar las suyas o exacerbar sus errores.
  • Algunos niños optan por criticar a los demás o usar verbalizaciones negativas sobre los otros como mecanismo de defensa que oculta sus verdaderos sentimientos hacia ellos mismos.
  • Se muestran inconformes constantemente, irritables si obtienen algo, pues alojan sentimientos de no merecimiento de nada.
  • Le cuesta autodefinirse sin infravalorarse o tiende a cambiar constantemente su percepción sobre sí mismo y las habilidades que posee.
  • Generalmente manifiesta que no se cree capaz de lograr algo y al explorar notamos que la razón es que no confía en sus propias habilidades, como consecuencia tiene dificultades en mantenerse perseverante en el alcance de un objetivo o meta.
  • Se muestra inestable y con poco sentido de pertenencia hacia un lugar o grupo específico. 
  • Se muestra desconfiado o en constante estado de alerta, en especial en el entorno conocido o familiar.
  • Se le dificulta hacer frente a las contrariedades que se presenten.

Estos indicadores comienzan a hacerse más evidentes a partir de los 5 años y van ampliándose en la medida en la que el niño avanza hacia la adolescencia, pudiendo alcanzar cronicidad en estas edades. Es importante hacer frente a estos sentimientos de inadecuación desde que notamos que se hacen presente, a fin de generar cambios estructurales en la dinámica familiar que posibiliten el aumento en la valoración y aceptación del niño, en especial porque estos indicadores pueden convertirse en patologías psico-emocionales de mayor envergadura en edades avanzadas.

Es claro que estos sentimientos de inadecuación surgen en ambientes familiares altamente restrictivos, que utilizan el castigo (físico, verbal, emocional/psicológico) como estrategia principal de disciplina, o en hogares donde los padres son sobre exigentes, competitivos y altamente críticos, así mismo hogares donde los padres neutralizan a sus hijos, haciendo todo por ellos se convierten en semillero para estos sentimientos. Conviene entonces como familia iniciar una revisión de los estilos de comunicación que poseemos, del modo como ejercemos la convivencia y la disciplina y de la manera como proyectamos nuestras necesidades y expectativas, para permitirles a nuestros hijos sentirse amados y valorados por ser ellos mismos.

Si necesitas acompañamiento para manejar un caso de sentimientos de inadecuación en mipsicomama disponemos de servicios de consulta online, solicita información a través de info@mipsicomama.com