Herramientas para Madres y Padres

Temas diversos de interés para Madres y Padres.

Síndrome Post Vacacional... La vuelta al colegio

 

 

Hablar sobre síndrome post vacacional es referirse a una afección común no reconocida por la Organización Mundial de la Salud como enfermedad, caracterizada por malestar genérico, estrés e irritabilidad relacionada con el trabajo y experimentado por los adultos al inicio de la restauración de la rutina laboral que subyace tras un periodo vacacional largo. Aunque no es asumido como tal, el síndrome post vacacional que experimentan los adultos puede equipararse a algunos sentimientos displacenteros que viven algunos niños con relación a la vuelta al colegio.

De este modo, el niño podrá experimentar malestar físico y psíquico que subyace como resultado de los indicadores que demarcan la vuelta al colegio (compra de útiles y materiales escolares, inicio de la rutina de clases, etc).

Es por ello que algunos niños, lejos de mostrarse con expectativas positivas sobre el inicio de la rutina escolar y la vuelta al colegio, dan signos de fatiga, cambios en las rutinas de sueño y en el apetito, presencia de dolores musculares, cefaleas o molestia estomacal que puede conllevar vomito y diarreas; así mismo se muestran dispersos, con estado anímico reducido, tristes o malhumorados, apáticos e irritables, decaídos o incluso ansiosos o con signos de angustia ante lo que se viene, en relación con el inicio de la jornada escolar.

Algunos niños pueden acercarse aparentemente tranquilos los primeros días de clase, sin embargo conforme avanzan los días pueden ir mostrando signos y síntomas que confirman la presencia de este malestar.

Durante este proceso es recomendable explorar las expectativas del niño en relación con el inicio de clases y la vuelta al colegio, las relaciones entre pares para evaluar si la dinámica de convivencia en el espacio educativo es la más idónea o si el niño puede estar llegando a ser víctima de acoso escolar; así mismo conviene hacer una observación y valoración de la relación del niño con el entorno educativo y los docentes, pues una buena relación con los adultos cuidadores y mediadores puede facilitar la adaptación al espacio escolar.

Aunado a esto, como recomendaciones generales podemos:


1. Conversar con nuestros hijos sobre el regreso a clases, escucharles y conectarnos con sus expectativas, así como con las vivencias previas e ideas que se han formado sobre la restauración de la jornada o rutina escolar.


2. Anticiparnos a las rutinas y tomar una semana para readaptarnos a la dinámica de la vuelta al colegio, a fin de que le garanticemos un regreso a la jornada escolar sin estrés añadido por nuestras urgencias y ritmos acelerados.


3. Definir junto a nuestros hijos expectativas realistas, validando sus emociones y ayudándoles a construir recursos o soluciones que pueda poner en marcha en caso de sentirse angustiado o triste. De este modo en lugar de quedarnos con un simple "la vas a pasar bien, todo estará genial" podemos hacer espejo de lo que sienten "sé que estás nervioso por el nuevo año y la nueva maestra" y desde allí ofertar ideas realistas sobre lo que sucederá "poco a poco, si no los permitimos podemos irnos adaptando".


4. Tome tiempo durante el periodo post vacacional previo al inicio escolar para reevaluar lo sucedido el año anterior, en especial si fue difícil o estuvo lleno de momentos estresantes o complejos.


5. Muéstrese abierto y receptivo, esto en lugar de comparar "mira a tu hermano que siendo más pequeño le va mejor que a ti", etiquetar "¿vas a llorar como un niño pequeño?, no seas bobo!" o inclusive ignorar lo que sucede "ay ya! deja de llorar que vas a clase quieras o no", recuerde que podemos estar dejando pasar por alto significativos emocionales que pueden afectar la psique de nuestros hijos al recurrir a estos recursos que lejos de ayudar, maltratan su integridad.


6. Evalúe otros factores periféricos que pueden estar de manifiesto y que pueden disparar el estrés o la ansiedad en relación con la vuelta al colegio (separación o divorcio de los padres, emigrada, cambio de colegio, nacimiento de un hermano, muerte de alguien cercano, etc).


7. Si nota que los signos y síntomas de estrés o ansiedad proliferan en lugar de mermar, en especial si usted ha sido atento con los mismos, no dude en acompañarse de un especialista. Aquí en Mipsicomama contamos con servicio de consulta online, puede solicitar información a través de info@mipsicomama.com.