Herramientas para Madres y Padres

Temas diversos de interés para Madres y Padres.

¿De dónde viene la loca idea del baño frío para "calmar" una rabieta o un berrinche?

 

 

Muchas de las "costumbres" y prácticas automáticas en la crianza tienen un punto de origen; y conocerlo nos ayudará a entender ¿por qué aunque dan "resultado" no son la manera más adecuada de abordar o solucionar algo que nos preocupa?.

Es común escuchar a personal médico, abuelitas y madres comentar que ante un estallido de enojo (rabietas, tantrum o berrinche) la solución "clave" es bañar al niño que experimenta la emoción en agua fría. Dicho procedimiento se vende como "la solución inmediata y definitiva". Pero ¿de dónde viene esta creencia?.

Empezar diciendo que desde tiempos inmemorables el agua ha sido considerada fuente de curación. En efecto Areteo la recomendaba fría para curar el frenesí. En el siglo XIX se ataban a las personas y se les metía la cabeza en agua fría o todo el cuerpo en una bañera, con el fin de apartar los pensamientos fijos e ideas ilusorias que pudieran albergar. A principios del siglo XX la psiquiatría comenzó a utilizar una "variación" de este método para tratar enfermedades mentales entre ellas la histeria. Cuando un paciente experimentaba gritos, llantos, desesperación o entraba en un estado emocional intenso, se le sometía a lo que se conocía como "hidroterapia". La misma constaba de bañar a los pacientes con agua fría a presión, a veces hasta meterles en una tina con hielo y dejarlos allí por días.

Pero ¿por qué funciona?, en primera instancia porque están introduciendo un nuevo estímulo externo al mundo interno del niño, lo que hace que se distraiga de aquello que le genera incomodidad emocional y sobre lo que le cuesta descentrarse. En segundo lugar, porque el choque es tan físicamente fuerte que el cerebro produce dopamina para calmar el estado de tensión, lo que genera un efecto calmante en el cuerpo, que termina agotado y adormilado. Y tercero porque el choque emocional es tal, que una emoción (MIEDO) sustituye a la otra (ENOJO-FRUSTRACIÓN), la sensación de desprotección les deja en estado de letargo y entonces el "tratamiento" muestra sus "resultados". Impidiéndole al sujeto aprender a identificar sus emociones y gestionarlas adecuadamente.

Lógicamente este tipo de "estrategias" no tienen ninguna base respetuosa, en su lugar sin distractores de nuestro trabajo como acompañantes en las emociones, pues lejos de ayudar a los niños a conocer, entender y validar lo que les sucede, se centran en hacerlo parar a costa de lo que sea. Y "lo que sea" significa hasta el desarrollo de su inteligencia emocional y habilidad de solución de problemas.

Para conocer y trabajar formas más respetuosas de gestión emocional en mipsicomama contamos con servicio de consultas OnLine, solicite información a través de info@mipsicomama.com