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Angustia del Octavo Mes

 

 

Muchos cambios se han de producir entre el bebé que llega a nuestros brazos el día del nacimiento y el que acompañáremos a soplar la velita de su primer añito.

En este post conversaremos sobre un fenómeno psicoafectivo llamado la Angustia del 8vo Mes o Crisis del 8vo Mes caracterizado por episodios de Ansiedad que preceden o subyacen ante la posibilidad de estar alejado de su figura de apego principal.

Hasta ahora, notaremos que un niño que ha venido consolidado hábitos y rutinas de manera incipiente pudiese vivir una serie de cambios en su esfera psicoemocional en el 8vo mes. Cambios que van a afectar en mayor o menor medida la manera de reaccionar ante los acontecimientos que vive, así como las relaciones y dinámicas que establece.

De este modo, para algunos niños más cercano a los 8 meses para otros más cercanos a los 10, notaremos una serie de indicadores que nos dan muestras de incomodidad a nivel emocional que están acompañados en cambios en la rutina del sueño, alimentación o espacios de calma y juego en el bebé.
 
Partamos por entender de dónde surge esta sensación de angustia, pero para ello, primero enumeraremos las grandes victorias del 8vo mes, entre las que tenemos:
 

  • El consolidación del gateo como competencia de movilidad, a través del gateo el bebé recorrerá distancias y decidirá hacia donde dirigirse desde sus necesidades. Esta nueva competencia le brinda cierto grado de independencia para acercarse o alejarse de los estímulos. Incluso algunos bebés ya empiezan a movilizarse y dar sus primeros pasos, aumentando aún más su interdependencia.??
  • Por otro lado inicia la noción de permanencia del objeto, comienza a entender que aunque no ve algo no significa que esto deje de existir. Es decir, que hasta ese momento, cuando los objetos desaparecen de su vista, dejan de existir. No los tiene presentes. Pero a medida que va madurando, comienza a regir la noción que el objeto existe por fuera de la sí mismos, o de la propia persona. Sin embargo, en este momento evolutivo no puede pensar o anticipar qué pasa con los objetos que no están presentes. ??
  • Además de esto comienza a entender que él puede causar cosas y reacciones. Por lo empieza a emitir conductas intencionales.??
  • Así mismo dentro de los componentes emocionales aparece el autorreconocimiento. Y con el autorreconocimiento viene a su vez la concepción de que el bebé es un ente diferenciado del todo materno. Esta simbiosis natural con el cuidador principal, originado por la dependencia lógica del bebé comienza a dar muestras de matices, esto producto del inicio por parte del bebé de un estado de conciencia del YO que le hace buscar diferenciarse de los otros. De este modo las relaciones interpersonales que establece el bebé comienzan a dar luces de mayor complejidad y surgen las jerarquías de filiación, apego y confianza.
  • Durante esta etapa tu bebé ha logrado consolidar el reconocimiento de las figuras de apego cercana versus o en contraposición con quienes no lo son. Con esto el bebé da claves diferenciales de intimidad con los cercanos, asegurando sus lazos familiares cercanos y distancia con los extraños. Que serán los aspectos claves para la protección de su mundo interno más adelante.

Todas estas características que definen el crecimiento del bebé, a su vez justifican la razón por la cual este comienza a dar muestras de ansiedad o angustia ante la separación de la figura de apego principal, función generalmente cumplida por la madre.
 
Por ende se habla de que la crisis del octavo mes está relacionada con ansiedad por separación de la madre, ya que como reacción es natural que el bebé de señales de protesta y llanto ante la posibilidad o acto que implique estar lejos de la figura materna, esta reacción es producto de que el bebé ha madurado la concepción de que puede poner en marcha acciones para producir reacciones en otros, ejemplo: "si lloro mami me carga". Este aprendizaje secuencial le permite al bebé tener sensación de control del entorno y aumenta su autoeficacia.

Este periodo definido como crisis o angustia del octavo mes fue acuñado por Spitz, quien en sus observaciones en 1965 determinó que incluso antes ( 6 meses) el bebé comienza a dar signos de distrés ante la posibilidad de estar lejos de la madre. Esta crisis madurativa puede durar semanas, pero también puede pasar desapercibida, según el nivel de respuesta de los padres y nivel de apego que tengan con el bebé.
 
Bajo este criterio es normal que durante el 8vo mes el bebé llore y se queje al separarse de la madre o de signos de protesta ante la idea de estar con alguien que le resulte poco familiar, eligiendo siempre estar apegado a sus figuras cercanas y conocidas, más tratándose de la madre, pues de manera natural su cercanía le brinda seguridad y bienestar.
 
El bebé espera de la madre: anticipación a sus demandas (las cifradas en sus necesidades fisiológicas, de seguridad, de confianza, de afecto), cercanía, comunicación y contacto. Es importante aclarar que el bebé no está manipulando (negativamente) el entorno, ni tomándole el pelo a nadie con sus deseos de proximidad, su necesidad materna es REAL, por ende la satisfacción de esta proximidad le ayudará a afrontar esta crisis del octavo mes de la mejor manera.
 
Entre las conductas que veremos de la crisis del octavo mes resaltan:
 
1. Despertares nocturnos que antes no sucedían (o no con tanta frecuencia).

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2. Llanto constante durante el día, sin explicación aparente (no es cambio de pañal, hambre o sueño).?


3. Llanto si es tomado por extraños o por alguien que este más abajo en la jerarquía de apego del bebé (papá, tíos, abuelos).?

4. Durante los despertares nocturnos pueden haber llantos incontrolables pues el bebé está en búsqueda del contacto con la madre. Incluso aunque este la madre presente, el estrés producido ante la sensación de angustia puede llevarle a no calmarse inmediatamente con esta.?

5. Así mismo puede costar que el bebé se duerma, mostrándose particularmente inquieto.?


Cabe señalar que la crisis del octavo mes varía en duración e intensidad con cada bebé, así mismo, el modo como los padres lleven la crisis del octavo mes definirá si se alarga más o se termina antes. De este modo, queda claro que mientras más seguro se sienta el bebé menos durarán los episodios de llanto por ansiedad.
 

Es por ello que dejarle llorar por la madre hará más difícil para todos el tránsito por esta crisis emocional, mientras que atenderle, acompañarle y cubrir su necesidad de seguridad le ayudará a vivir mejor estos episodios.
 
Claramente un apego seguro le ayudará al bebé a lograr relaciones emocionales más sanas a lo largo de su vida. De allí que promover el apego seguro solo fortalecerá su autoconcepto y valía personal.
 

Recuerda que la crisis del octavo mes aunque es demandante para la madre nos muestra que el bebé está creciendo.
 
Algunas estrategias para el manejo de la Crisis Del 8vo Mes:

  • Sea paciente, recuerde que es una etapa y aunque es demandante para la madre nos muestra que el bebé está creciendo emocionalmente y madurando psicolígicamente.?
    Utilice la anticipación, para ello te propongo la estrategia llamada el Banco Afectivo, inicie depositando en el banco afecto a través de cosquillas, mimos, cargadas y juegos. Una vez el bebé esté calmado y conserve esa calma por más de 5 minutos. Tome un juguete y conecte al niño con el juguete. Dele un beso y sepárese (si puede manténgase en el radar del niño) antes de que el bebé note su ausencia o cuando de señales incipientes de disconfort acérquese y vuelva a depositar.
  • Trate de no esperar a que el bebé llore desconsoladamente por usted, para evitar el cuadro de ansiedad. Conforme el bebé se muestre más cómodo puede ir dejándole más tiempo, introduciendo otro juguete u otra actividad que le resulte atractiva y estimulante.?
  • Evite en lo posible los cuadros de llanto del bebé, le producen estrés y complican el cuadro de ansiedad.?
  • Permítase cargarlo, acompañarlo y arrullarlo. Haga caso omiso al comentario "está malcriado"?el amor no "mal cría" y esta es una etapa que se supera más rápido cuando la madre está presente. ?
  • Evite salir a escondidas del bebé, esto además de despertar llantos incontrolables aumentará la sensación de desconfianza cuando usted no está.
  • Recuerde que a mayor predictibilidad y rutina el bebé podrá adaptarse mejor a la situación cuando usted no esté presente.?
  • Siempre comunique que mami ya regresa, que mami le ama.?
     
    Juguemos al PeekABoo

Nuestros bebés necesitan mimos y actividades lúdicas. Este juego muy simple donde mami o papi se esconden y luego aparecen estimula en el bebé la aceptación del concepto de reversibilidad es decir que mami no esté no significa que no vaya a regresar. Además es súper divertido para niños y adultos.

Durante esta etapa podemos escuchar frases como: "tiene mamitis", "no quiere a papá", "no se va a despegar nunca" etc. Es recomendable hacer caso omiso a estas proyecciones negativas del futuro, como lo he resaltado arriba, esta es una etapa que como muchas otras, culminará antes de lo que nos imaginábamos.

Es claro que si mamá es la figura de apego principal para el bebé lo ideal es que papá (o quien cumpla el rol paterno) sea el siguiente en la jerarquía. Por ende debemos como madres/padres estimular la relación entre nuestros hijos y los padres.
 
Por ende te propongo no ser eco de esas frases "es que es pura mamá" o "no quiere a su papá", es claro que el bebé quiere a sus cercanos (cuando hablo de papá puedes aplicar esto a abuelos y demás que cumplan ese rol) sin embargo por el momento se siente mejor al lado de mamá y mientras más seguro se sienta de esta mejor pondrá explorar su relación con el resto.
 
También, durante esta etapa mamá puede solicitarle a papá apoyo en algunas labores como cambio de pañal o cargarlo por unos minutos. Para ello la clave: no deje al bebé llorando con la otra persona, entregue al niño con confianza y positivismo. Y finalmente salga un poco del radar del bebé, quien preferiría estar con mamá y no entenderá porque no puede.