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Relaciones conflictivas entre hermanastr@s

 

 

En una #consultaonline elaboraba con un padre algunas de las causas que están llevando a múltiples conflictos entre hermanastros, al tiempo que construíamos un mapa de ideas sobre cómo ir trabajando esta situación. En este post, te dejo parte de lo elaborado.

 

Una familia reconstituida puede transformarse en un verdadero reto para padres e hijos, especialmente si el enfoque se centra en la problematización de la experiencia, o si el movimiento de la familia toma fuerza en el conflicto que motivo la separación o en las diferencias entre los miembros que conforman esta nueva unidad familiar.

 

Los hijos, como reflejo de las situaciones que viven y experimentan los adultos, podrán adaptarse o no a las dinámicas de la nueva familia, esto en especial cuando el periodo crítico de separación ya ha pasado.

 

Las principales causas de los conflictos entre hermanos en las nuevas unidades familiales pueden deberse a:

  1. Padres-madres ausentes: cuando alguno o ambos padres centra su atención, tiempo, mirada, disponibilidad, compromiso y amor en otros elementos que poco o nada tienen que ver con los hijos y estos se sienten sin un lugar legítimo en sus vidas, entonces la falta de intimidad, de seguridad en el otro y de conexión comienza a hacer presencia constante en las reacciones que los hijos ponen en marcha frente a aquello que le resulta conflictivo y para lo que necesita la atención o la responsabilidad del adulto. Pa-madres que poco llaman, que poco visitan, que no dan lugar a los hijos en sus nuevas vidas o que aún haciéndoles estar presentes de manera física, mantienen una ausencia emocional real (conectados a otras responsabilidades, a los otros hijos, a la tecnología etc) serán el punto de origen que alimenta el malestar que da lugar a las relaciones conflictivas entre hermanos-hermanastros.
  2. Comunicación hostil de los adultos: Cuando padre y madre llevan una comunicación irrespetuosa, autoritaria, violenta entre ellos (progenitores) o con los hijos, estos modelos de relación se reflejan en la manera como el niño maneja y expresa las tensiones emocionales que viven dentro de el. Esta tensión manifiesta (¨me siento mal, entonces, actúo mal¨) le hará poner en marcha reacciones automáticas de hostilidad (no relación o relación violenta visible o invisible) sobre sus iguales (hermanos) o sobre las personas que hacen vida en su entorno (mamá, papá, hermanos, madrastra, padrastro, hermanastros, etc). Las diferencias en los estilos de crianza, jugarán aquí un punto que puede ser divisorio, pues si los padres viven en constante conflicto sobre las reglas o normas de convivencia que el niño lleva en cada hogar y sobre ello se crean distancias con los hijos, entonces este percibirá esa hostilidad (manifiesta y explícita o invisible) y actuará con base al rechazo que percibe de su progenitor, de la pareja de este o de la familia reconstituida en pleno.
  3. Las etiquetas, comparaciones y minimizaciones: los padres llevan un discurso que se convierte en una verdad que el niño repite, de este modo, las etiquetas negativas o los apuntes competitivos, van a gestar o ser el punto de origen de diferencias entre hermanos o hermanastros. Ejemplo: ¨Diana es más tranquila y estudiosa, mientras Pablo es más lento para aprender y difícil de controlar¨, estas frases, palabras y descriptores se transforman en el caldo de cultivo idóneo para comportamientos no beneficiosos entre hermanos, basados en la distancia emocional y la competencia entre pares. Incluso cuando en medio de una situación se nombra a uno como víctima y a otro como el culpable o agresor, estaremos poniendo significantes que no solo alterarán el modo como las relaciones entre hermanos-hermanastros se lleven, sino también como se construye la autoestima y el autoconcepto en cada uno.
  4. Validación de la violencia sutil de unos hijos sobre otros: hay muchas formas de que esto se presente, ejemplo papá o mamá validan, miran, contienen a uno de los hijos sobre el otro, de este modo, ese hermano ubicado en el lugar privilegiado por los padres ejerce formas de violencia sutil a través de frases, gestos o acciones que minimizan al otro. Le hace saber que la casa donde están no es su casa, o le recuerda que el tiene acceso a mejores cosas que el otro, toma terreno de todo, pone límites de espacios y posesión de las cosas, arrebata, toma mayor territorialidad y las pertenencias del otro, irrumpe y consume el tiempo de atención de los padres hacia el hijo que casi no ven, en fin, invalida al otro y su presencia, mientras los pa-madres no hacen nada al respecto, pues asumen que la única vía de conflicto u hostilidad es aquella que es evidente o manifiesta. De ese modo, esa distancia en la que un hijo se juega el papel de víctima para que el otro ocupe el lugar de victimario o agresor genera conflictos sobre la base de la percepción de injusticia, o sobre la poca cobertura de sus necesidades que recibe uno de los hijos, en relación con el o los otros.

 

Como vemos en algunas de las causas de conflictos, mucho del trabajo se origina en el lugar que ocupan los padres-madres al momento de satisfacer las necesidades de presencia, cercanía, conexión y amor que deben tener los hijos. De este modo, cuando un padre-madre limita o borra el lugar legítimo de los hijos, minimizando sus necesidades, subestimando sus carencias y no reconociendo la importancia del vínculo y la intimidad, los hijos comenzarán a alimentar el malestar que les llevará a reaccionar de manera hostil frente a las tensiones y conflictos internos que pueda percibir.

 

La sensación de soledad o desamparo mueve en los hijos emociones que les cuesta elaborar, de modo que su modo de liberarlas es a través de respuestas o conductas que poco le benefician. De allí la importancia de como padres partir poniendo la mirada en nosotros, para desde allí conectarnos con las causas que nos permitan entender qué hacen que nuestros hijos actúen del modo como lo hacen y desde allí ubicarnos en una postura de acompañamiento que nos ayuden a gestionar en nosotros y a validar junto a ellos maneras más efectivas de comunicar sus necesidades y solucionar aquello que necesita ser solucionado.

 

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