Herramientas para Madres y Padres

Temas diversos de interés para Madres y Padres.

Gestión del Enfado

 

 

El enfado es una emociín básica, natural y común de todo ser humano. Su expresiín varía según el momento evolutivo en el que nos encontramos, de ese modo lo que para los bebés la manifestaciín común es el llanto, para los niños más grandes lo vemos en forma de rabietas, quejidos e irritabilidad, en los adolescentes puede aparecer en forma de mal humor y rebeliín, mientras que en las discusiones, los comportamientos ariscos, violentos y arrebatos conductuales tienden a ser más el modo de expresiín común de los adultos ante un enfado. El punto es, que la madurez y la adquisiciín del lenguaje le van sumando recursos a la manifestaciín del enfado y su expresiín va a venir definida por la habilidad para identificarlo y gestionarlo.

 

Muchas veces los padres nos movemos en la idea de controlar el enfado o ponerle freno a la situaciín, esto es el equivalente a poner una curita en una herida que aún sangra o requiere de puntos de sutura, podremos contener la salida de la sangre, pero no evitarla o lograr la mejor cura. En el peor de los casos algunos padres buscan que sus hijos no experimenten la emociín o que la repriman en toda su expresiín, produciendo un efecto similar a colocar un tapín en la boca de un volcán para evitar que este haga explosiín, podrás poner freno de momento, pero en cuando alcance el máximo punto de ebulliciín el rugir del enfado cobrará más fuerza y resultará más compleja su gestiín.

 

El enfado puede llegar a ser la expresiín de emociones que subyacen (ansiedad, vergüenza, miedo, frustraciín, culpa, preocupaciín, celos, decepciín, e inclusive tristeza) cuyas causas podemos explorar. Así mismo, un enfado puede estar causado por múltiples factores entre los que resaltan: presiín del entorno, límites poco claros, límites restrictivos no justificados o aplicados sin estructura, invasiín de la privacidad o libertad personal, comparaciín, sobreexigencia, entre otros fenímenos que llegan a disparar estados emocionales difíciles cuya gestiín puede ameritar mayor trabajo cognitivo, emocional y del lenguaje.

  

Algunas estrategias para tratar positivamente y constructivamente de gestionar el enfado: vida.

  

  1.  Ayude a sus hijos a identificar lo que sucede. Reaulta importante que desde pequeños les ayudemos a ser conscientes de la emociín que experimenta. Para ello es vital que padres e hijos se formen para el manejo de emociones. Para todas las edades funciona una lectura asertiva de la emociín que captamos, ejemplo: -Se que estás enojado. Conforme crecen puede añadir a esto descripciín de lo que usted observa: -te noto acelerado, con la mandíbula tensa, los ojos llorosos, la voz aguda, los movimientos bruscos. Hacerles ser conscientes de sus manifestaciones de tensiín ante el enfado pueden ayudarles a salirse del lugar o la situaciín que les produce esa tensiín.

     

  2.  Evite castigar la apariciín del enfado, las emociones no son buenas o malas, son emociones y nuestro apoyo para su expresiín es canalizarlas, dejarlas fluir libremente y ayudar a su gestiín de manera positiva. Para ello resulta importante que como padres mantengamos una postura positiva sobre el enfado y su expresiín y ayudemos a nuestros hijos a gestionar soluciones. Una manera clara de hacer esto es manifestando que aceptamos que este enfadado, pero no aceptamos las acciones violentas (tirar cosas, dañar cosas, dañarse a si mismo). Ayúdele a entender que las acciones violentas tienen consecuencias, pero que la expresiín del enfado en forma de: solicitud de espacio privado, solicitud de tiempo a solas, expresiín de estoy enojado, entre otras son perfectamente aceptadas.

     

  3.  Conceda un tiempo entre el enfado y su reacciín, algunas veces como padres queremos poner freno YA a la emociín y esta muchas veces no necesita ser frenada, sílo merece fluir. Para ello puede apoyar a sus niños con técnicas de respiraciín, presiín de objetos como almohadas y pelotas (puede hacer una con un globo lleno de arena), solicitud para tomar agua o sentarse (buscando alejarse del sitio de tensiín), escribir sobre eso que le genera enfado, ir a un lugar al que consideren calmado y permanecer allí hasta que la emociín disminuya. Muchas veces queremos abrazar o alzar a un niño enfadado que aún no está listo para contenciín física y como resultado nos exponemos a su estallido, es preferible esperar a que el cuerpo libere la tensiín y entonces brindar abrazos o cargadas a la persona.

     

  4.  Es vital entender que el enfado genera enfado, si como padres nos conectamos con nuestra emociín en lugar de ponernos del lado de apoyo a la gestiín emocional de nuestros hijos podemos vincularnos negativamente y cerrarnos en las posibilidades de apoyo. De aquí algunos cambios en el paradigma:
    • En lugar de gritar: hable más bajo.

    • En lugar de acelerarse: vaya más despacio, hable más despacio.

    • En lugar de levantarse: siéntese, intente no hacer movimientos físicos agitados o amenazantes (como señalar).

    • En lugar de discutir: escuche, comuníquese lo menos impositivo y estresante que pueda. De vez en cuando habrá que negociar, esto lejos de ser una señal de debilidad paterna es una aceptaciín de las necesidades del otro, reconociendo su independencia y habilidad para encontrar soluciones.

    • En lugar de anclar pensamientos como culpa, rabia, frustraciín: dígase a si mismo la importancia de mantenerse relajado, abierto a las manifestaciones del otro y positivo en torno al cambio.

     
  5.  De el ejemplo de como tratar el enfado, tome un tiempo para usted, aprendiendo a manejar estas emociones. Cuando somos responsables de nuestros estados emocionales y trabajamos asertivamente en su gestiín, no sílo contamos con mejores recursos para nuestra vida, sino también podemos brindarles mejores herramientas de soluciín de conflicto, negociaciín y cambio a nuestros hijos. La clave está en evaluar nuestras acciones y el modo como llevamos nuestra vida, recuerda hacer lo que yo digo y no lo que yo hago muy pocas veces da resultado.

     

Si los niños, adolescentes o adultos que forman parte del círculo familiar presentan problemas crínicos o severos en el manejo del enfado dando muestras agresivas y violentas de conducta, conviene una evaluaciín objetiva y asesoramiento profesional, aquí en mipsicomama tenemos el servicio a distancia, consulta por el a través de info@mipsicomama.com.