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7 pecados capitales en las discusiones de pareja

 

 

Como parejas y en general en todas las relaciones humanas pueden surgir momentos de desacuerdo o situaciones que gesten conflictos. Ahora bien, en el post de hoy presentamos los 7 pecados capitales que cometen las parejas cuando de discusiones se trata:

 

  • Reprimir o negar los conflictos: cuando en lugar de aprovechar la situación para resolver y sacar nuevas oportunidades de crecimiento elegimos crear un mundo fantasioso de no conflictividad lo que subyace debajo de esa negación puede hacer que en un momento determinado los involucrados en la pareja exploten, o que implosionen causando más daño que si se hubiese tomado el tiempo para enfrentar cada situación en su momento.
  • Querer un ganador y un perdedor: en las discusiones de pareja más que buscar alguien victoriosos, una víctima o alguien que tenga la razón es vital buscar que ambos ganen, que las soluciones apunten a mejoras para la pareja. Aunque alguno tenga que ofertar más, siempre es importante olvidarnos de llevar cuentas. Así mismo, resulta aconsejable evitar buscar tener siempre la razón o desacreditar los argumentos del otro.
  • Centrar toda la discusión en el problema: cuando nos centramos en el problema perdernos de vista la solución, además de que centramos la energía en la piedra y no en fluir en ella. La clave aquí es aceptar eso que no podemos cambiar, aprovechar la situación presentada y sus puntos positivos y construir soluciones.
  • Recurrir al pasado: hay parejas que resultan verdaderos historiadores o arqueólogos, tratando de revivir siempre el pasado. Las situaciones que ya hemos vivido, así como eso que ya conversamos y superamos necesita dejar de ser un ancla en nuestras vidas. Los obstáculos se hicieron para superarse y el pasado para servir de experiencia que mejora el presente.
  • Minar todos los territorios de pareja: es recomendable buscar lugares para tener las discusiones, evitando utilizar la habitación o la casa como Rin de boxeo constante. Los espacios de pareja necesitan y merecen ser vividos a plenitud. Pueden citarse a un lugar que no represente para ustedes una zona de peligro y ventilar los conflictos con calma. Eviten lugares donde puedan ser vistos por otros, o hacer escenas públicas pues esto los pone a límite emocional y puede convertirse en una verdadera bomba de tiempo.
  • Distorsionar las discusiones: recurrir a maximizar, minimizar, generalizar, o leer la mente son algunas de las opciones que tienden a agravar el problema. Es recomendable centrarse en el aquí y el ahora, tratando de tomar los datos de la situación conflicto lo más fehaciente que se pueda, a fin de evitar que nuestra subjetividad reste en lugar de sumar.
  • Usar la violencia: recursos negativos como gritar, criticar, acusar, ignorar o despreciar al otro deben ser curados, pues dejan huella en la psique de quien vive como receptor estas manifestaciones de violencia. Resulta recomendable recibir apoyo terapéutico si nuestras discusiones normalmente hacen uso de estos recursos pues pueden habitar en nosotros algunos estados emocionales negativos que necesitan apoyo para fluir libremente sin dañar al otro.

 

Si tu pareja o tu necesitan acompañamiento terapéutico en el manejo de conflictos de pareja, tenemos el servicio de consultas online, solicita más información a través de info@mipsicomama.com.