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Peleas de pareja

 

 

Los conflictos, las discusiones y las peleas de parejas pueden ser espacios para la negociación, liberación de la tensión que produce un problema e inclusive pueden llegar a ser situaciones sanadoras si así lo permitimos. En este post compartiremos las claves para convertir las discusiones y peleas de pareja en situaciones positivas y cargadas de oportunidades de crecimiento.

 

  • TODO EMPIEZA POR TI: identifica tu patrón de peleas.

    A) Eres una metralleta: cuando comienzas a discutir disparas mil palabras por segundo, dejando poco o nulo espacio para la intervención del otro. Muchas veces terminas diciendo cosas de las que luego te arrepientes o haciendo cosas violentas que te dañan, dañan al otro o dañan objetos. Generalmente te refugias en conflictos pasados, argumentos ya planteados y peleas ya vividas.

    B) Eres una granada: una vez que comienza la discusión lanzas argumentos o tienes acciones cargados de ira que acaban con todo lo que está a varios metros a la redonda. Puedes llegar a insultar a tu pareja, criticarla al punto en el que la herida de la discusión es mayor que la que ocasionó el problema.

    C) Eres una mina: pones trampas en el discurso a ver si el otro "cae". Generalmente buscas que el otro maneje toda la responsabilidad del asunto, haciéndole sentir culpable por sus acciones, intentando tener la razón y buscando a toda costa que sea el otro quien se disculpe, haga cambios y mejore la situación.

    D) Eres un agente de investigación: tiendes a súper racionalizar el discurso, tanto que pierde carácter emocional, llegando a convertirte en una persona que sólo expone hechos sin conectarte con tu pareja. Puedes tender a buscar manipular a tu pareja o manipular la situación para siempre tener la razón o amoldar el conflicto para tu beneficio. Muchas veces, puedes generalizar, o relativizar un conflicto y en algunas oportunidades puedes recurrir a decir lo que tu crees que el otro "está pensando o sintiendo" invalidando inclusive su discurso.

    E) Eres la víctima: buscas siempre refugiarte en el "pobrecito yo", casi siempre lloras en medio de una confrontación más de lo que aportas para solucionar el problema. Tiendes a sentir culpa por la situación y eso te dificulta generar modos de resolver el problema.

    F) Eres un pacifista vacío: tienes que asumir que las peleas no te gustan, en efecto las evitas a toda costa, sin embargo es una evitación que cae bien sea en el silencio total o en la reducción del problema. Muchas veces prefieres ocultar información para no caer en conflictos, o mantenerte en silencio en una discusión para que se termine más rápido, llegando a ser poca tu colaboración para gestar una solución real al problema.

    Una vez te identifiques (puede haber más de un estilo en ti) resulta vital que comience a darse en ti un cambio de actitud en torno al modo como se manejan los conflictos en pareja, pues no se trata de tener un ganador y un perdedor, o buscar tener la razón sino de construir juntos la solución. De allí que es recomendable:

    • Ser honestos con nosotros mismos, asumir nuestra responsabilidad en torno a la situación problema.
    • Reconocer que nos hiere del problema y las razones por las que nos duele la situación.
    • Asumir que necesitamos enfriarnos, calmarnos, poner en orden nuestras ideas antes de comenzar a argumentar con el otro
    • Centra tu atención en la búsqueda de soluciones más que en el problema. Recuerda podemos aceptar lo que de momento no podemos cambiar, aprovechar lo que este problema nos presenta como oportunidad de cambio y ponernos en marcha como pareja.
    • Reconoce tu ira, incluso la encubierta, se consciente de tu rabia, frustración, miedo, ansiedad en medio de lo que ha generado el conflicto. Al ser consciente de esas emociones damos el primer pasó para sanarlas.
  • TOMA UN TIEMPO PARA RESPIRAR

    A) Los conflictos, incluso los más urgentes, se resuelven mejor si damos una pausa entre el problema y la necesidad de solución. Toma un tiempo para respirar, poner tus argumentos en claro, evaluar lo que quieres decir, centrar lo que nos molesta del problema y plantearnos soluciones individuales, tomando en consideración lo que estoy dispuesto a dar para mejorar la situación. En este tiempo caben preguntas como: qué necesito en este momento?, mi necesidad es razonable?, necesito ser agresivo?, qué acciones puedo tomar para hacer las cosas mejor y peor?, es más importante para mi tener la razón o colaborar con mi pareja en la solución del problema?

  • SE ASERTIVO CONTIGO Y EMPÁTICO CON TU PAREJA

    Se consciente de tus sentimientos y sensaciones, e inclusive contacta tus impulsos. Se compasivo con lo que sientes, lejos de tratar de buscar culpables se trata de encontrar las responsabilidades individuales y de pareja en torno al problema. No aceptes ningún tipo de abuso o violencia y no seas tu ejecutor de acciones abusivas y violentas, se trata de mirar más allá del problema a las emociones que nos conectan con la persona que amamos.

  • BUSCA HERRAMIENTAS Muchas veces necesitaremos herramientas para vivir los conflictos y solucionar los problemas, por ende es recomendable leer sobre el tema, buscar ayuda, y dejarse acompañar. Pues la mayoría de las peleas tienen origen en la interpretación que hago de un hecho, lo que he permitido a lo largo de mi vida y las heridas que me han acompañado desde mi niñez, cuando reconozco mis puntos de mejora estoy más dispuesto a acompañar a mi pareja en la solución del problema, haciéndome gestor de cambios y transformaciones.
  • CENTRA TU ATENCIóN EN LA SOLUCIÓN Una pareja que vive un conflicto como una oportunidad de crecimiento personal y de la relación, tendrá más oportunidades de salir adelante en medio de una discusión que aquella que se centra en el pasado, buscar culpables, chivos expiatorios y hacer sentir mal al otro. De ese modo un conflicto puede ser una oportunidad para cambiar actitudes en nosotros poco beneficiosas o emprender proyectos de transformación en la pareja, todo comienza por mirar la situación desde el lado de la trascendencia..

 

Si tu pareja o tu necesitan acompañamiento terapéutico en el manejo de conflictos de pareja, tenemos el servicio de consultas online, solicita más información a través de info@mipsicomama.com.