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Desmontando a las madrastras y los padrastros

 

 

Durante mucho tiempo la figura de la madrastra o el padrastro ha venido arrastrando toda una serie de connotaciones negativas, muchas de ellas estereotipadas gracias a los cuentos infantiles. La realidad es que si bien es verdadero que algunas personas toman este rol de forma negativa gestando un conflicto en la vida de las familias al asumir un compromiso con una persona con hijos o hijas, también es verdad que existe mucha gente que afronta y asume el rol de madrastra o padrastro con mucha entrega y dando el todo de si por el bien de todos los que hacen vida en ese hogar. Hoy develaremos algunas realidades de las madrastras y padrastros, dando algunas recomendaciones para asumir este rol.

 

Partamos de la idea de que la llegada de una madrastra o un padrastro viene precedida por una serie de situaciones negativas: separaciones, divorcios o fallecimientos, además de que de entrada se trata de asumir un rol arduo en el trabajo de la crianza de los hijos.

 

Muchas de las circunstancias que preceden la llegada de esta nueva persona al espacio familiar van a definir en gran medida el modo como se relacionarán los hijos, en especial si estos mantienen relación con la madre o padre biológicos. En resumen mientras mejor se lleve la situación entre los padres biológicos mejor asumirán los niños la llegada de un otro posible en la dinámica familiar. Otro factor a considerar es el tiempo, como todo en la vida se necesita curar una herida para avanzar de manera más satisfactorias a etapas siguientes, la llegada de una madrastra o padrastro debe llevar impreso un tiempo determinado que permita se manejen algunas heridas y se cierren algunos procesos. Las edades de los niños y de quien asuma el rol de madrastra o padrastro también pudiesen impactar en el estilo de relación, al tratarse de niños pequeños 0-4 años es más fácil que los hijos se ajusten a la nueva pareja, aunque lógicamente pueden mostrarse desconfiados, distantes o desafiantes y difíciles de entrada.

 

En los años subsiguientes 4-12 años factores como manejo de la situación que precede la llegada de la madrastra o padrastro podrían jugar a favor o en contra en la relación. Así mismo, la apertura con la que se maneje el proceso y si se cuenta o no con acompañamiento terapéutico. Durante esta etapa les puede costar a los hijos entender que sus padres necesitan y pueden rehacer sus vidas luego de una separación, divorcio o fallecimiento del otro progenitor. En la adolescencia el juego de poder puede gestar situaciones conflictivas en medio del proceso de aceptación de una madrastra o padrastro. El acento final en todo este manejo lo tiene quien asumirá el rol de madrastra o padrastro, pues es el modo como el o ella manejen el proceso lo que les permitirá vincularse de manera positiva a los hijos en pro de garantizar una buena dinámica familiar. Por ende en el siguiente post damos algunas recomendaciones para el trabajo en la crianza cuando asumimos el rol de madrastra o padrastros.

 

Las siguientes recomendaciones sirven de pista para asumir un rol de madrastra o padrastro desde el esquema de la crianza positiva, buscando encajar en el entorno familiar y considerando que es parte de un equipo coparental:

 

  • Sea usted mismo, evite posturas o asuma roles de mamá o papá perfecto para encajar, así mismo recuerde que usted no es el "pana", o el "amiguito", su rol es ser pareja y parte de un equipo de crianza.
  • Es necesario establecer desde el inicio de la relación si se desea asumir el rol de madrastra o padrastro, así como formar parte del equipo coparental, para evitar caer en posturas innecesarias o asumir roles que no se desean o para los que no se está preparado. De este modo es claro que desde el inicio es vital definir el rol y sus límites para estar claros en las circunstancias que se pueden manejar.
  • Sea respetuoso con todos lo que forman parte de la dinámica familiar, sea flexible sobre las circunstancias que rodean a la familia. En muchas oportunidades le tocará ser un simple espectador, entienda esto y acepte que a veces su silencio será más importante y valioso.
  • Evite confundir a los miembros de la familia asumiendo roles, sea lo más real posible con sus tareas y compromisos. Mantenga, de ser posible, comunicación abierta con todos los partícipes de la crianza.
  • Converse con su pareja sobre lo que se espera de usted en el trabajo coparental.
  • Evite forzar a los niños a dirigirse a usted como mamá o papá. Muestre siempre una actitud positiva hacia los hijos y poco a poco la reciprocidad hará su aparición.
  • Sea positivo, entusiasta y mantenga una relación agradable con los niños.
  • De ser posible Permítase acompañamiento terapéutico para acercarse a la crianza de manera más positiva y afectuosa.

 

Si necesitas apoyo terapéutico para acompañarte en el logro de una coparentalidad positiva en tu rol de madrastra o padrastro puedes consultar nuestro servicio online a través de info@mipsicomama.com.