Herramientas para Madres y Padres

Temas diversos de interés para Madres y Padres.

Mi hij@ no para de moverse

 

 

Hablar de niños es remitirse de manera automática a movimiento, dinamismo y energía, pero ¿qué sucede cuando como padres sentimos que no permanecen tranquilos ni un minuto, resultándonos complejo llevarle el ritmo, o ¿hasta dónde considero que es normal que sea tan inquiet@? o ¿qué hacer cuando en función de esa demandante necesidad de movimiento se exponen a situaciones extremas y peligrosas? o ¿cómo ayudarlos a rendir en su día a día sin desgastarse en medio de su actividad física? o ¿cómo no convertir mi día a día en una batalla incansable por el control?.

 

Partamos del hecho de que cada niño es totalmente diferente y en medio de esa diferencia en habilidades y dimensiones de desarrollo, uno de los elementos que más sobresale es el manejo de la energía, la intensidad con la que ejecutan acciones motrices y el desarrollo de la actividad física. Dicho en otras palabras, mientras unos niños trepan sillas otros trepan refrigeradores y estantes. Es así como para algunos niños la actividad física y el movimiento forma parte fundamental de su repertorio conductual, convirtiendo la activación motriz en la necesidad fundamental de sus días. Los niños con mayor necesidad de exploración e interacción motriz normalmente necesitarán saltar, correr, treparse, arrojar cosas (para vivir la conexión causa-efecto), cuestionar de manera enfática y persistente, esto con el fin de saciar las búsquedas apasionantes que subyacen en su activación neuronal. El mayor problema al que se enfrentan estos niños es que el sistema social y el entorno privilegia a los niños más tranquilos y moldeables, llegando a convertir a los niños con mayores niveles de energía en el objetivo claro de etiquetas y apuntes en negativo, que de a poco minan en su autoestima y les debilitan el autoconcepto.

 

Claramente un niño con altos niveles de activación motriz va a demandar de los padres mayores requerimientos en términos de acompañamiento, entendimiento, empatía y apoyo para gestionar su autocontrol que los niños más tranquilos, además que la tarea de evitar accidentes, ayudarles a manejar su ímpetu y energía desbordante y no abrumarse con sus cuestionamientos puede llegar a resultar un proceso complejo, que saturará a los padres si no están preparados para afrontarlo. De este modo, te planteo recomendaciones para acompañar a tu hijo o hija con altos niveles de energía, a fin de sacarle el mayor provecho a sus habilidades y conducir su entusiasmo, energía y cuestionamientos a senderos mas armónicos:

 

  • Cuando son más pequeños (0-4años) cree un ambiente adecuado para su hijo/hija, es decir, un espacio seguro que permita la interacción con objetos, libertad de movimiento y facilidad para acceder a las cosas que utiliza regularmente. Así mismo, en todas las edades, se puede beneficiar de actividades al aire libre, actividades deportivas y poco a poco incorporar al niño en algunas actividades de ayuda en el hogar que le faciliten el redireccionamiento de la necesidad motriz. No se trata de apagar su entusiasmo y energía, sino ayudarle a liberarlo y canalizarlo de manera efectiva.
  • Valore la importancia de construir rutinas, que pese a que puedan ser permeables y amoldables mantengan una estructura temporal de las actividades sobre las que el niño o la niña puedan canalizar su energía. Sea detallado en el día a día en relación con lo que sucederá, a fin de evitar que los niños se pongan ansiosos por no saber lo que sucederá, pues esta ansiedad puede desbordar sus niveles de energía y ponerlos a un punto donde el niño o la niña puedan perder fácilmente el control.
  • Establezca limites, siendo claro y consistente en el cumplimiento de los mismos. Asegúrese antes de definir los límites de que sus expectativas son razonables, recuerde que es importante considerar las características individuales de los niños a fin de hacer el mejor uso de estos, pues un limite lo que hace es ayudarles a solucionar un problema, más que convertirse en un problema. De este modo, pregúntese ¿es lo suficientemente maduro mi hijo para entender, aceptar y ejecutar esto?. Centre su atención en unas cuantas normas (5máximo) y para niños más grandes valore su opinión con respecto a los límites definidos.
  • Utilice un formato de "Si", los niños en especial los niños con mayores niveles de energía responden con dificultad a las normas centradas en el no, de este modo, conviene transformar algunas reglas en invitaciones que ellos puedan aceptar, así como hacer una valoración de que acciones podemos permitirles a fin de que puedan canalizar su energía y necesidad de independencia. Ejemplo de ello es: dejar sus juguetes en un espacio de alcance, convierta su casa en un espacio accesible que le de libertad al niño para drenar su energía, sin tener que estar constantemente regalándole o previniendo accidentes.
  • De a poco ayude al niño a identificar sus niveles de energía, conocer cuando necesita relajarse y centrar su atención. Cuando son más pequeños puede diseñar un momento del día para actividades calmadas (ninguna asociada con el tv o dispositivos electrónicos) y conforme crecen puede ir ampliando estas actividades o el tiempo de las mismas, acompañándole siempre en su desarrollo. Así mismo, es importante entender que los ruidos externos, la excitación del entorno, el exceso de estímulos y nuestra propia energía desbordada puede alterar a nuestros hijos, así que es vital reconocer estos disparadores y minimizarlos, inclusive ir enseñándole al niño a identificar estos factores externos que generan en ellos unos niveles mayores de intensidad motriz, a fin de que sean ellos los que en un momento dado puedan ejercer el autocontrol. En resumen identifique aquello que puede abrumar al niño y saturarlo, como por ejemplo las expectativas elevadas, las asignaciones múltiples, el control excesivo.
  • Valore la autoestima y autoconcepto de su niño o niña con altas necesidades de movimiento, para ello evite las etiquetas y proteja a su hijo o hija de las mismas, hay muchas formas de canalizar las verbalizaciones negativas que pueden llegar a mellar la autoestima de los niños, redireccionar estas etiquetas es clave para mejorar el modo como nuestros hijos responden a los estímulos. Decir: es energic@ en lugar de salvaje o loco, es persistente en lugar de fastidioso, sensible en lugar de llorón, entre otras conducen al niño a la consolidación de atributos positivos que edifican una sana autoestima y un fuerte autoconcepto. Para ello, es importante que como padres podamos blindar nuestros conocimientos sobre el tema de niños y niñas con mayores niveles de energía, a fin de aprender más sobre qué esperar en relación a sus modos de comportarse y reaccionar, conociendo además la amplia gama que la normalidad permite y poniendo todas nuestras herramientas al servicio del bienestar de nuestros hijos. Recuerde que mantener una perspectiva positiva de nuestros hijos nos ayuda a manejar con mayor paciencia las dificultades siendo una cualidad de la paternidad óptima, además de que el cerebro responde bioquímicamente realizando cambios en función de cómo somos tratados, de modo que al movernos a respetar y canalizar las situaciones con nuestros hijos, en base a sus y nuestras necesidades les invitamos a ellos a hacer uso de las habilidades que poseen, aumentando sus fortalezas y potenciando su comportamiento orientado al éxito. De ese modo, no se trata de meramente esperar lo mejor, sino de hacer consciente y consistentemente las cosas para lograr lo mejor, para nosotros, nuestros hijos y nuestra familia.
  • Busque un sistema de apoyo, es importante contar con personas que puedan ayudarle en el proceso y las tareas que implican el rol que usted cumple en el ejercicio de la crianza, así mismo, es fundamental buscar acompañamiento en redes de madres con hijos que poseen las mismas características o con especialistas que nos ayuden a vivir la situación del lado del conocimiento, aceptando y enfrentando las situaciones con argumentos y herramientas de la mano de un sistema completo de apoyo. En caso de requerirlo, podemos brindar asesoría para su situación con un hijo o hija con altas necesidades de activación física o energía, para ello solicite información de nuestras consultas online a través de info@mipsicomama.com.