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Edipo y Electra: amores sí, complejos no

 

 

Durante los primeros meses de vida de nuestros hijos se creará una relación de apego entre madre e hij@, esta es la relación emocional y afectiva primaria del niño o niña, a partir de ella surgirán interacciones más seguras con el resto de familiares. Y es que para el bebé, su madre constituye su punto de referencia, su cercanía activa, disponible y afectiva es absolutamente indispensable, puesto que mamá cubre todas las necesidades del bebé, aportándole cariño, seguridad, bienestar y confort, construyendo un medio de relación - comunicación con el mundo circundante.

 

Ya a partir de los 2años comenzará el desarrollo de emociones más complejas, entrando en juego la consolidación progresiva del lenguaje, del mismo modo, iniciará la construcción de roles y definición de límites. En esta etapa pueden surgir manifestaciones de amor tierno hacia uno de los padres y la tendencia a mostrar celos, competencia e incluso rechazo hacia la otra figura parental. En el caso de los niños, se desarrolla hacia la madre el sentimiento de amor y de celos hacia el padre, mientras en el caso de las niñas puede surgir al revés (amor al padre y celos hacia la madre). Este despertar de emociones fue denominado por los psicoanalistas (Sigmund Freud: Complejo de Edipo y Carl Gustav Jung: Complejo de Electra) como Complejo de Edipo y Electra.

 

Ahora bien, si leemos ambas historias notaremos que llevan de la mano un entramado de emociones y manifestaciones que poco o nada tienen que ver con lo que sienten nuestros pequeños: búsqueda sexual, odio, deseos de venganza. De allí que sea necesario definir de que se viene a tratar realmente está situación de amor hacia un miembro de la estructura parental y la posible aparición de rechazo hacia la otra. Es totalmente natural que un niño visualice a la madre como su todo, puesto que ella ha sido quien ha saciado todas sus demandas desde el momento del nacimiento, además de ser con quien el bebé ha logrado su fusión emocional y que a partir del surgimiento de emociones más complejas El Niño manifieste que su mami es su novia, pudiendo así identificarse al rol del padre y pudiendo verle inclusive como competencia en la obtención de atención y dedicación exclusiva de la madre.

 

Debo señalar que El Niño entra en una situación emocional compleja, puesto que ama y admira al padre pero a su vez le ve como quien de a momentos pudiese tomar la atención materna, dejándole desprovisto de esta. En el caso de las niñas, las vemos admirando al padre, reconociéndole como eje fundamental de las interacciones familiares y sumergidas en la complejidad de amor hacia la madre, elevación de su rol femenino y posible competencia por la obtención de los afectos paternos. De este modo, quedan claros varios elementos:

 

  • Esta etapa de amor tierno es absolutamente normal y pasajera.
  • Para los pequeños forma parte del desarrollo y consolidación de su rol: amo a mamá o a papá y me identifico con su pareja pues es quien tiene su amor y admiración.
  • Nada tiene que ver con deseos sexuales ni odios entre los hijos y los padres.
  • Toda emoción compleja surge del desarrollo normal, natural y genuino del niño, nuestro rol como padres es ser empáticos con ellos y apoyarles en la consecución de cada etapa.

 

Cómo podemos ayudar a nuestros peques a vivir esta etapa de amor tierno de la mejor manera:

 

  • Nuestra actitud de entendimiento, empatía, comprensión y acompañamiento le ayudará a nuestro hijo o hija a comprender las relaciones y dinámicas familiares, así como a identificarse con su rol sexual.
  • Evitemos burlarnos o ponernos a competir con nuestros hijos por el amor de la pareja, nuestro rol como pareja y su rol como hijo o hija será aceptado y entendido en su momento.
  • Expliquemos poco a poco los distintos amores: amor parental, amor de hijo, amor de pareja. Un simple: "mi novia es mamá, tu eres mi princesa" puede bastar. Con los niños las explicaciones fáciles son las más aconsejadas.
  • Evite alarmarse ante los posibles celos, así como evite rechazar al hijo o hija por la situación, o promover la competitividad, lo ideal es comprender y apoyar, de a poco los límites familiares van quedando claros y El Niño o la niña van afianzando su rol acercándose más a la figura parental de su sexo.
  • Hay que brindarle al niño mucha atención y acercamiento, por parte de ambos padres para que de a poco las relaciones afectivas igualitarias vayan haciendo vida en el.