Herramientas para Madres y Padres

Temas diversos de interés para Madres y Padres.

Familias a Distancia

 

 

Cada familia posee una dinámica particular que obedece a la individualidad de las circunstancias que rodean a sus miembros. Algunas familias, producto de diversas situaciones (necesidades económicas, oportunidades laborales, conflictos familiares, enfermedad, migración, etc) se ven inmersas en una dinámica de vida que conlleva a que uno o más miembros, se encuentren distanciados físicamente de los otros. Muchas veces, esta distancia en lugar de ser física es temporal, pues los padres, producto de las demandas para cubrir las necesidades del hogar se ven en la tarea de sumergirse en vidas aceleradas que le distancian físicamente de sus hijos, producto de las largas jornadas laborales, que poco o nada de tiempo dejan para la relación paterno/filial.

 

Sea cual sea la situación, las experiencias relatadas por los hijos revelan que cuando los padres se encuentran lejos del hogar, la angustia, la frustración, el enojo y la preocupación aparecen como emociones ligadas a la dinámica psico-emocional del niño. En especial, cuando el padre que queda con el rol de cuidador permanente, producto de la sensación abrumadora de cumplir con el todo en las tareas de crianza y el hogar, se ve envuelto en un clima emocional negativo que le genera tensión, tristeza, enfado, impactando en cada área de su vida; pudiendo llegar a sumergir la relación entre padres e hijos, así como entre ambos padres en un conflicto constante. Estas tensiones, pueden llegar a convertirse en el punto de origen de conductas negativistas, desafiantes, de timidez y angustia, muchas veces desbordadas e inesperadas en los hijos, que harán su aparición en los espacios donde estos conviven: escuela, hogar, espacios de juego, casas de familiares, etc.

 

Claramente el distanciamiento físico de uno de los padres, no necesariamente se tiene que convertir en un obstáculo para ejercer la parentalidad positiva, ni mucho menos en una razón para sumergir a los hijos en una dinámica emocional negativa, es por ello que en este post te dejamos alternativas para llevar con las menores cargas posibles una familia a distancia:

  • Abandone la culpa, claramente cuando se plasmaron expectativas en torno a la paternidad y la familia, de seguro no se consideraba la idea de ser una familia a distancia. Sin embargo, son las circunstancias que les han tocado para vivir, de modo que cuando permitimos que la culpa de cuele en nuestras emociones, el poder para buscar las elecciones que nos ayuden a llevar una relación más cercana emocionalmente con nuestra pareja coparental y nuestros hijos se hace cuesta arriba. De este modo, la culpa es nuestro primer obstáculo a vencer, pues en ella se puede esconder el distanciamiento emocional o la necesidad de llenar a los hijos de obsequios para cubrir los vacíos físicos y de este modo, sin darnos cuenta ir perdiendo el contacto afectivo.

 

  • Tome un tiempo para acordar con su pareja coparental el modo de ayuda en el hogar (pese a la distancia) y su rol en la labor educativa de los hijos. Es lógico que quien está en cercanía física va a tener un rol más directo, sin embargo, quien se encuentra a distancia puede ofrecer soluciones, guiar y tener algunas rutinas en el hogar, gracias a la tecnología. Por ejemplo: sin son niños en edad escolar puede, a través de un software de comunicación voz y video como skype, acompañar a los niños durante la ejecución de las tareas. Así mismo, respete la dinámica que se ha establecido en el hogar a distancia, puede utilizar el espacio privado con su pareja coparental para redefinir acuerdos, a modo de evitar confrontaciones frente a los niños o desaprobaciones de lo que se esté haciendo, usando para ello la tecnología.

 

  • La comunicación frecuente y efectiva es algo en lo que se debe invertir. Parte del proceso de mantenerse conectados está en garantizar una plataforma comunicacional que le permita a padres e hijos mantenerse en comunicación constante. Gracias a los avances de la tecnología esto es posible, por ende como padres podemos procurar garantizar que se poseen los dispositivos electrónicos y servicios que faciliten la comunicación a distancia. De modo que, sea posible hablar con los hijos al menos una vez al día.

 

  • Trate de utilizar la comunicación a distancia para ayudarles a sus hijos a conocer como es su vida en donde se encuentra y abra el espacio de diálogo para que ellos le comuniquen como les va en la de ellos. Recurra a este recurso de comenzar primero por conversar sobre usted, de manera afectiva, cercana, con buen humor; en lugar de optar por los interrogatorios y reproches.

 

  • Con niños más grandes puede hasta compartir juegos en línea, que le brinden un espacio para estar conectado con dinámicas más lúdicas.

 

  • Sea organizado y puntual en sus encuentros virtuales, muchas veces los padres van dejando pasar estos espacios llegando a convertirlos en un verdadero grillete en las relaciones. Utilice este espacio como un momento para conversar fluidamente sobre temas que sean de interés, hasta para jugar peekaboo si los niños son pequeños. Recuerde que lo ideal es conservar la cercanía y proximidad a través de la comodidad de saberle presente.

 

  • Disponga de un plan para el reencuentro físico y camine en función de garantizar que este se de, desde unas vacaciones, un viaje a casa, hasta una reubicación de familia completa pueden ayudar a vivir la distancia esperanzados en el reencuentro físico.

 

  • Vigile el tema del dinero, los regalos y las necesidades económicas. Conviene conversar con la pareja coparental para establecer acuerdos económicos, a fin de que este tema no se convierta en un punto de conflicto, en especial si asignamos una mesada a nuestros hijos, pues puede llegar a tornarse para ellos y para nosotros en un paliativo a la distancia física que sustituye la relación. Lo mismo sucede con los obsequios, considere con lupa las razones por las cuales está comparando objetos y juguetes a sus hijos, revise qué tanta culpa vive en esa compra antes de hacerla. Se que puede resultar difícil no sentir la necesidad de comprar algo para que nuestros hijos nos recuerden, sin embargo es recomendable estar en constante comunicación para evitar que un objeto supla nuestra ausencia física.

 

Si necesitas apoyo y acompañamiento para abordar este y otros temas en Mipsicomama contamos con el espacio de consulta online, pregunta por nuestros servicios a través deinfo@mipsicomama.com.