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Todos los bebés son iguales, ó no?

 

 

Esta afirmación solemos hacerla muy a la ligera sin ningún tipo de criterio porque ¿acaso los adultos somos iguales? No ¿verdad?, pues los bebés tampoco. Y sin embargo, la gran mayoría de las personas tenemos la creencia de que los bebés comen y duermen, se despiertan algún ratito para comer y en seguida siguen durmiendo. Vamos que los primeros meses las mamás estamos en un oasis disfrutando de nuestro bebé las 24 horas del día. Pero realmente ¿es eso cierto?

 

Desde mi experiencia yo diría que hay un porcentaje de bebés que sí cumplen esas premisas, y su crianza es muy placentera y tranquila.

 

Pero también es verdad que hay bebés que no cumplen ni una solo de los requisitos que casi todos tenemos en mente ante la llegada de un bebé.

 

Hay bebés que desde que nacen:

 

  • pasan el día muy despiertos durmiendo poquísimo y repartido a lo largo del día y la noche,

 

  • que muestran una curiosidad enorme por el mundo y por todo lo que les rodea y están continuamente en estado de alerta captando todos los estímulos que pueden,

 

  • que esa hiperestimulación les hace saturarse de manera que lloran con fuerza y sin consuelo,
  • que necesitan una atención constante,
  • y contacto físico continuo.

 

Si te encuentras con un bebé de estas características, es más que probable que tu bebé sea un Bebé de Alta Demanda o Altas Necesidades.

 

Estos bebés, son niños sanos, no tienen ninguna enfermedad, pero tienen una peculiaridad en su carácter y es que todo lo viven de una manera muy intensa y con gran sensibilidad.

 

No están enfermos, solo necesitan más atención que otros bebés. No necesitas un diagnóstico del médico, solo tú puedes atender a tu bebé y darle lo que necesita.

 

Con una información adecuada y una atención continuada irás viendo lo que necesita y podrás actuar para ofrecérselo.

 

No hay una manera única de criar a un Bebé de Alta Demanda, pero sí hay algunas cosas que te pueden ayudar, como:

 

  • la lactancia a demanda que le proporciona alimento y seguridad,

 

  • el porteo en un portabebés adecuado que le transmite seguridad,

 

  • tenerle lo más cerca posible incluso por la noche para que note nuestra presencia y pueda relajarse para dormir,
  • evitar lugares demasiado estimulantes: sitios ruidosos, con exceso de luz, con mucha gente

 

No tengas expectativas sobre cómo debería ser tu hijo, mejor adáptate a él y a sus necesidades. Si sabemos escuchar, nuestros hijos siempre nos van a decir lo que necesitan.