Herramientas para Madres y Padres

Temas diversos de interés para Madres y Padres.

Crianza sin miedo

 

 

"Si te portas mal te va a llevar la policía", "mira, la señora está brava porque estás haciendo eso", "ya tu abuelita no te va a querer si te sigues portando así", "santa te está mirando", "ya el señor del la basura sabe que si no te comes la comida te va a llevar", "espera a que llegue tu papá", "buuuuh, te va a salir el coco, sal de allí rápido", "ya voy a buscar la cucaracha para que te pique"; estas son solo algunas de las expresiones comunes que solemos decir a nuestros hijos para que abandonen una conducta determinada, intentando frenar la aparición o detener un comportamiento específico; las mismas se articulan como amenazas, y aunque parezcan un patrón inofensivo, se convierten en un modo nocivo de interacción entre padres e hijos.

 

Al utilizar estos estilos de amenaza, primeramente dejamos fuera nuestra responsabilidad como acompañantes en la consecución, aceptación y entendimiento del límite, ubicándonos en un plano pasivo de la interacción de la norma y otorgándole a un "otro" llamado policía, señora, bruja, cucaracha, araña, papá, la labor real dentro del trabajo de regulación de las conductas. De este modo, el niño o la niña, aprenden a frenar su comportamiento o a disminuir su aparición por miedo, buscando luego modos de evadir, no solo la sanción, sino también al agente externo causante de la amenaza manipulada. Además, les quitamos a los hijos la posibilidad de manejar los conflictos de manera efectiva, haciendo frente a la situación, siendo conscientes de sus acciones y asumiendo las consecuencias resultantes, todo esto para dar paso a una respuesta conductual que aunque es rápida va perdiendo fuerza en la medida en la que el niño y la niña aprenden a darse cuenta que el objeto externo del miedo, el regulador, realmente no existe.

 

Claramente este patrón de interacción de la norma viene en nuestro bagaje cultural y está asociado al modo como fuimos criados, muchas veces sale de manera espontánea, acurrucado con la idea de que no hacemos daño al ponerlo en marcha. Sin embargo, cada reto en la crianza es una oportunidad para desechar viejos modelos y adueñarnos de modos más genuinos, conscientes y comprensivos para aprovechar las circunstancias construyendo mejores modos de relación y convivencia con nuestros hijos, de ese modo más que aprender a sobrellevar una conducta y hacerle frente para que frene, aprovechemos la oportunidad para ampliar la mirada y elegir un nuevo estilo de interacción. Te propongo 3 estrategias para ello:

 

  • Se consciente del uso que le das a este estilo de amenazas manipuladas. La única forma de frenar su aparición automática en nuestra vida es reconocer su efecto en nuestra historia, en nuestras creencias, emociones y pensamientos. Identifica ¿qué te conduce a sentirte sin poder, sin argumentos, sin estrategias?, ¿qué te conduce a utilizar un regulador externo?, saber desde dónde actúas te dará la oportunidad de elegir modos diferentes de interacción.

 

  • Conéctate con aquello que genuinamente quieres transmitir, muchas veces creemos que la inmediatez resolverá más efectivamente una situación, cuando realmente es esa urgencia la que, operando desde nuestro miedo, nos conduce a tomar decisiones menos productivas y asertivas en el tiempo. Toma unos instantes para mirar el gran cuadro, ¿es ésta la manera en la que quiero y espero que mis hijos resuelvan sus conflictos?, ¿es este el modo más eficaz para ayudarle y acompañarle a tomar conciencia de sus acciones?, ¿es ésta la estrategias más eficaz para que construya modos reales de solucionar su necesidad y hacer frente a tal o cual limite o consecuencia?; si la respuesta es no, entonces elige ¿cómo te gustaría que se solucionara la situación?, ve más allá del frenar la aparición de la conducta, de eliminar lo automático y céntrate en aquello que será permanente, más allá de las limitaciones apodérate de todos los matices que las situaciones te brindan.

 

  • Crea frases que te liberen del estancamiento, muchas de estas amenazas manipuladas surgen cuando estamos detenidos y necesitamos un modo rápido para dar respuesta a una situación. No son argumentos elaborados, sino más bien, frases que frenan una conducta en particular. Para ello, puedes crear frases nuevas, más conscientes, más reales y sobretodo más responsables e inclusivas, que lejos de infundir miedo conecten a padres e hijos en el manejo de una situación y solución de un conflicto. Pudieses tenerlas en un frasco del que puedes optar cuando la inmediatez lo requiera, para ayudarte a conectarte con lo que realmente esperas obtener, pues finalmente se trata de dejar fluir nuestra necesidad de control y rapidez, para permitirle a nuestros hijos, a través de su ritmo, de ser conscientes de sus acciones y vivir en pleno sus consecuencias, acompañados de nuestra presencia e influencia.

 

Si deseas acompañamiento para mejorar tus modos de relación con la norma y poseer herramientas para comunicarte asertivamente con tus hijos puedes solicitar información de nuestro servicio de consultas online, a través de info@mipsicomama.com.