Herramientas para Madres y Padres

Temas diversos de interés para Madres y Padres.

La gestión del NO

 

 

En esta cuenta hemos dispuesto de varios post para orientar nuestro discurso a una crianza más positiva, con acuerdos negociables y procesos más fluidos entre padres e hijos. Pero ¿qué sucede cuando existe una demanda hacia un limite claro que no se puede transgredir o una norma puntual que no queremos negociar?, en este post te damos algunas recomendaciones para decir NO de manera coherente y obtener resultados efectivos. Recuerda además que mas que una receta se trata de una ruta que puedes transitar y acomodar según tus criterios familiares, personales y comodidad de tus recursos:

  1. Cuándo decir NO: el primer elemento a considerar es que una negativa, se haga o no uso de la palabra no, debe indicar un limite, no negociable. Para ello, lo ideal es tomarse el tiempo para responderse a si mismo: ¿estoy dispuesto a mantener mi postura pese a las diferentes protestas que realice mi hijo/hija con ese limite?, ¿entiendo que más allá de una lucha de poder ese NO responde a algo que beneficia a mis hijos?, ¿la negativa genera ganancia en la vida de mis hijos, en nuestra relación, en su aprendizaje?, esto ya que muchas veces nosotros marcamos un limite y somos nosotros quienes le saboteamos, de modo que hacemos pasar al niño/niña por momentos de frustración y molestia que resultan en vano, pues finalmente terminamos quebrantando nuestros propios puntos no negociables. Lo ideal es considerar las necesidades de nuestros hijos y nuestras habilidades para mantenernos controlados, pacientes, cercanos y dispuestos a acompañar a nuestros hijos sobre la base de la decisión tomada. Pues al fin y al cabo eso es un no, una negativa hacia un elemento/comportamiento. Cuando digo no centrado en la importancia para mis hijos, en el respeto a sus necesidades, y en el control que puedo ejercer sobre la situación es mucho más sencillo que los niños y adolescentes acepten lo acepten.
  2. Decir NO, más allá de una relación de poder es un compromiso de ambas partes: abandonar el concepto del desafío de poder "es no porque yo digo que es no" es clave y fundamental en este punto, el acento es reconocer que la negativa que intentamos pautar busca proteger la integridad de nuestros hijos, ayudarles a ganar más espacios de crecimiento y fomentar valores en ellos. Se convierte en una guía hacia lo que esperamos se logre, en medio de esas construcciones sugerimos poner en marcha otras formas de definir el limite, más allá del simple fonema: NO, por ejemplo: sugerir que si se puede hacer, acompañar a los niños en su gestión emocional cuando se frustren o enojen porque se les ha prohibido algo, aceptar que esa frustración y enojo es parte del proceso. En fin, nosotros como padres ya tenemos una jerarquía ganada, no nos hace falta ganarnos un lugar de autoridad absoluta en la vida de nuestros hijos, sino más bien, acompañar los procesos que les permitan ganar terrenos de autodisciplina. Si plasmamos los noes desde el ganar ganar, ampliamos la perspectiva y damos espacios a nuevos modos para procesar la información, que serán claves en el momento en el que El Niño o la niña ponga en marcha sus propios noes. De este modo, usar la coerción, el chantaje, la burla, la crítica, la amenaza y el sometimiento solo dificultará aun mas la aceptación natural del limite definido.
  3. Demos explicaciones cortas de las razones del NO, y permitamos que las consecuencias naturales fluyan si se traspasa el limite. Mientras mas grandes son nuestros hijos mejor calan las explicaciones de las razones por las cuales hemos decidido poner en marcha una negativa, así como es más fácil aceptar la consecuencia de su no cumplimiento, en niños más pequeños, conviene usar el acompañamiento físico, la desviación de la energía y el conectarnos con las necesidades que subyacente tras su deseo de pasar por alto el limite. De ese modo, mientras un bebe agita un paquete de pasta que hemos dicho que no y cuya opción es decir firme el no sugerir que nos lo entregue y retíralo de su alcance, para un niño mayor es explicar que puede derramarlo, y pedirle que limpie, con o sin nuestra ayuda (depende de cada padre) si ha continuado con la acción y rompe la regla pautada. Recuerda que para que estas situaciones fluyan es importante ser constantes con un estilo y permitir que las resistencias ganadas con técnicas mas coercitivas otorguen nuevos espacios de aprendizaje, nuevas rutas para llevar los procesos.
  4. Sea coherente, justo, paciente, asertivo, empático y respetuoso, aunque estamos poniendo en marcha un NO, la idea es que nos sintamos todos involucrados y como parte activa del proceso. Recuerda que la esencia más allá de que obedezca puntualmente una acción hoy es que se sienta libre de tomar con auto conciencia decisiones autónomas y autodisciplinadas mañana. Por ello, evite gritar, burlarse, amenazar, hacer comentarios hirientes o sarcásticos sobre la negativa puesta en marcha.
  5. Tómese el tiempo para evaluar las negativas brindadas, revise los argumentos de los límites no negociables establecidos y siempre esté en revisión de las frases que utiliza. Siempre conseguirá mejores resultados invitando a un si que afianzando constantemente un no, sin embargo, cuando sea necesario, evite agotar el recurso, recuerde la importancia del procesamiento de la información y las características evolutivas de sus hijos. Siempre hay espacios para crecer, corregir y cambiar.

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