Herramientas para Madres y Padres

Temas diversos de interés para Madres y Padres.

El Riesgo De Premiar Las Notas

 

 

Como padres muchas veces asociamos la idea del refuerzo o los recursos para estimular o motivar la aparición de una conducta con la utilización de premios. Desde esta perspectiva y con toda la buena intención del mundo, los padres premian a sus hijos cuando estos obtienen una buena calificación, u ofertan a lo largo de todo el año escolar algo que el niño desea, de modo que así se mantenga motivado a sacar buenas calificaciones.

Así como durante los meses que forman parte de la jornada escolar, los padres invierten mucho tiempo en recordarle a los niños la promesa de ese bien preciado que se encuentra al final del arcoiris. El detalle, dentro de esta dinámica es que el resultado que se obtiene generalmente no es el esperado, puesto que es más el tiempo que pasa la madre o el padre recordando la promesa del regalo ofertado, que el que el niño o la niña pasan automotivándose para obtener récords académicos que le resulten satisfactorios.


Es por ello que el principio de este recurso se convierte en un arma de doble filo, pues en lugar de promover la autogestión y automotivación, se centra en la búsqueda constante de aprobación. Además de ello pone demasiado énfasis en el resultado y olvida completamente el proceso.

Utilizar este u otro sistema de recompensas, como los elogios, incrementa la dependencia del niño hacia el refuerzo externo, además le resta foco de atención al proceso de aprendizaje, centrando el interés y los procesos en el reforzador y el deseo del niño de obtenerlo.

Es por ello que al menoscabar la independencia, el placer y el interés la promesa de un premio o la utilización constante de elogios, conduce a los niños a una disminución del desempeño, producto de la presión o el estrés para mantener al otro orgulloso de lo que este logra.

¿Cómo cambiar este esquema?, primeramente hay que comprometerse con el proceso de acompañamiento, más allá de ser el mero promotor de elogios o estar constantemente recordando el premio prometido. Unos pequeños tips para empezar pueden ayudarnos en este proceso:

  1. Utilice el "cuéntame", "cómo aprendiste eso?", "enséñame cómo lo hiciste", u otras frases que inviten al niño o a la niña a describir lo que ha hecho en la escuela (independientemente de la calificación obtenida), elevando el valor del proceso de aprendizaje y permitiéndole expresar con confianza los conocimientos adquiridos.
  2. Recuérdele los avances en sus competencias con frases como: "hace un tiempo no sabias hacer tal o cual cosa y ahora si, ¿cómo lo aprendiste?", de ese modo, hacemos al niño consciente del proceso de aprendizaje empleado o del recorrido trazado para acceder a una nueva competencia.
  3. Pregunte "¿cómo te sientes con esa calificación?, ¿te gustaría que te ayude en algo durante tus tareas?, ¿quisieras obtener calificaciones diferentes?, ¿sabes que se necesita para obtener calificaciones diferentes?, de este modo le ayudamos a clarificar su necesidad real sobre las calificaciones, y nos situamos nosotros como padres en su conexión calificación - proceso.
  4. Centre su rol en brindar apoyo y acompañamiento, de modo que le de confianza y le permita al niño desarrollar sus capacidades y habilidades, para superar los retos planteados en el día a día en la escuela.
  5. Ayude al niño a visualizar su objetivo a largo plazo en pequeños pasos y a esos agréguele tareas. Haga esto con el niño, incluya fechas de verificación de alcance de tareas y objetivos. Utilice otros recursos como cuentos, videos, canciones para proyectar valores como paciencia, constancia y actitud positiva. De ese modo puede ser fuente de apoyo para el desarrollo de la automotivación, más allá de centrarse en el alcance de tales o cuales calificaciones.

Si requiere acompañamiento en el proceso de automotivación o para estimular la autogestión escolar en sus hijos puede solicitar información de nuestro servicio de consultas online a través de info@mipsicomama.com