Herramientas para Madres y Padres

Temas diversos de interés para Madres y Padres.

¿Desatento?, ¿desmotivado?, o ¿en un entorno desmotivante?. (Mi hijo se distrae con facilidad)

 

 

Pablo se distrae con facilidad, Marta no completa sus tareas, a Ana se le dificulta mantenerse ordenada, Mateo no se concentra en clases, Diana está desmotivada; estas son algunas frases que acompañan los discursos de padres, madres, cuidadores y docentes frente a la actitud, comportamiento y habilidad de algunos niños para mantener centrada la atención durante la jornada escolar.

La atención como proceso cognitivo nos acompaña desde el nacimiento y nuestra capacidad cerebral para mantenerla va aumentando su rango en la medida en la que crecemos. Así por ejemplo un niño de 0 a 2años puede permanecer atento por un par de minutos observando, oyendo o tocando sin distraerse mientras que un niño en edad escolar puede mantener rangos desde 25 minutos (6años) hasta horas según la edad. Además de la maduración cerebral, el autocontrol y las habilidades de autogestión de la conducta, así como las competencias para discernir entre estímulos van a jugar un papel muy importante en la variación entre un niño y otro con respecto al rango de tiempo en el que permanece centrada su atención.

Los estímulos del entorno, lo motivante de las condiciones también van a tener participación dentro de este punto, de este modo, es claro que mientras más elementos distractores tenga el entorno más complejo será para el niño mantener centrada la atención, así como mientras más difuso, o poco atractivo resulte el estímulo más complejo resultará mantenerse atentos.Con estos planteamientos quedan claros 3 aspectos:

  1. Para que un niño atienda a un estímulo y permanezca concentrado en el, este debe ser atractivo, dinámico y estimulante. De modo que el niño pueda centrar su atención en él, en especial en medio de elementos distractores.
  2. Cada niño gestiona sus procesos de autocontrol en función de la madurez cerebral, emocional y cognitiva que posea. Es así como un niño de 2 años no presentará la misma capacidad que uno de 5, o esto explica porque un niño que presenta problemas en su entorno familiar tendrá más dificultades en mantener centrada la atención que uno que no. Del mismo modo, este aspecto explica porque un niño con habilidades de autocontrol y gestión emocional más consolidadas, logra mantener mejores rangos de atención que un niño cuyo comportamiento varía en función de sus tensiones emocionales.
  3. Mientras mas vínculo exista entre el niño y el estímulo al que se debe atender, mayor rango de atención se logrará. De modo que mientras más participe sea el niño de un estímulo, mas atento estará a este. Con este principio entendemos la importancia de un entorno escolar motivante y vinculante que permita al niño conexión, seguridad y confianza; puntos claves para lograr que la atención y la concentración fluyan a favor.

Basado en estos tres planteamientos es claro que los niños más allá de meros receptores de estímulos poseen grandes habilidades para interpretar los estímulos a los que están expuestos, atribuyéndoles significados que proceden de su mundo interior. Por ello resulta importante mirar a cada niño como un individuo único, con su lógica privada y su diálogo interno, esto nos permitirá conectarnos con sus interpretaciones del mundo y hacer mayores aproximaciones.

¿Y si además de no mantenerse atento opta por no seguir las normas del aula?


Como hemos dicho la atención va a llevar impreso el factor cerebral, madurativo, cognitivo, y psico-emocional. De este modo, nuestro cerebro percibe los estímulos a través del Sistema Activador Retricular Ascendente (SARA), es por ello que aquello que le genera placer o le aleja del dolor ingresa a su banco de memoria y posee prioridad en su rango de atención.

El cerebro además busca coherencia lógica y emocional que les permita justificar sus conductas, es por ello que un niño poco vinculado a su entorno escolar, etiquetado, minimizado, comparado, juzgado y amenazado elegirá no solo abstraerse, distraerse de lo que el docente plantea, sino que además optará por poner en marcha actividades que le resulten mas estimulantes para hacer uso de su tiempo. Así mismo en esta búsqueda de congruencia interna el niño validará la critica a través de la puesta en marcha de conductas hostiles y negativas que reafirmen el concepto que otros han construido para el.

Es por ello que los niños que no se acercan a las expectativas docentes, en cuanto al tiempo en el que deben estar atentos, con los años van desarrollando actitudes y comportamientos mas negativos asociados a la escuela, las tareas y las habilidades para rendir en clases. 

¿Cuándo consultar con un especialista?

El acompañamiento de un especialista puede ser clave para la atención de situaciones asociadas a dificultades del niño para mantener centrada la atención, por ello te dejamos una lista de indicadores que dan pie a la necesidad de consultar con uno:

  1. Los docentes informan que el niño se abstrae durante la jornada escolar pese a los esfuerzos que hacen estos por mantenerle centrado.
  2. Se han puesto en marcha planes de motivación que vinculan al niño con la experiencia aprendizaje y aun así el rango de atención no aumenta.
  3. El niño no está sometido a situaciones de estrés o procesos de adaptación.
  4. La dificultad para mantener centrada la atención se presenta también en el hogar, donde olvida cosas y se mantiene distraído con cualquier estímulo.
  5. Se muestra generalmente absorto, distraído, apático y poco interesado.
  6. Le cuesta poner en marcha instrucciones dadas y organizarse para lograr algo con eficacia.

Si su hij@ presenta estos y otros signos que pudiesen ser causa de preocupación puede acercarse y recibir nuestro acompañamiento a través del servicio de consulta online, para ello solicite información a través de info@mipsicomama.com

Algunas estrategias para ayudar en casa que podemos poner en marcha son:

  • Cree una rutina que le permita al niño tener estabilidad y saber prever lo que sucederá.
  • Garantice un buen descanso en su hijo. Si no descansa podría mostrarse inquieto o reactivo, lo que dificulta aún más el trabajo de la atención.
  • Promueva un ambiente familiar tranquilo y calmado. Los hogares que viven a prisa o que cambian sus rutinas de manera constantes pueden representar un reto mayor para niños con dificultades en la atención.
  • Preste atención al niño o a la niña cuando la requiera, evite mantener su atención total en dispositivos electrónicos, como padres somos modelo en la vida de nuestros hijos.
  • Sea consciente del uso que hacen los niños de dispositivos electrónicos (TV, pc , video juego, equipos celulares) . Estos componentes son estimulantes y compiten con las actividades que requieren mayor atención activa. Recuerde además que la atención sostenida hacia estos componentes no nos habla de habilidades para mantener centrada la atención.
  • Lea con sus hijos, haga la lectura activa e interactiva. Pregunte sobre lo leído o escuchado.
  • Siempre que de instrucciones verifique que tiene la Total atención del niño o la niña, sea específico y evite las multitareas, chequee con el la instrucción dada y verifique constantemente su cumplimiento, todo esto desde el marco de respeto y usando para ello códigos de amabilidad, paciencia y comprensión. De ese modo hable con en niño y la niña a su altura y con palabras que sean de fácil manejo para ellos.
  • Elabore para el colegio y viajes, listas de chequeo de los materiales que debe llevar o que utilizará.
  • Realice actividades que requieran el seguimiento de instrucciones como manualidades, pintura, escultura, construcciones, rompecabezas o cocina. De este modo la atención se verá como un proceso activo.
  • Solicite que en el colegio se le siente cerca de niños tranquilos y lo más alejado posible de fuentes de distracción y pídale a la maestra que se mantenga positiva y motivada con el cambio del niño. Así mismo en el hogar procure un espacio sin distractores para hacer sus tareas, leer o hacer actividades tranquilas.
  • Ayude al niño a ir reconociendo sus avances en las tareas durante el proceso y hasta su culminación.
  • Evite las etiquetas como: distraído, desordenado, despistado.
  • Y promueva la autovaloración a mantenerse centrado, vinculando el cumplimiento de tareas y actividades con este proceso.