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10 Alternativas para Disciplinar sin Premios, Castigos, Gritos o Amenazas: Parentalidad Positiva.

 

 

Cuando comenzamos a cambiar nuestro enfoque sobre la disciplina entonces nuevas estrategias y alternativas surgen, dando como resultado estilos de crianza cada vez más respetuosos, fluidos, empáticos y sobre todo más efectivos.

Es por ello que al concebir la disciplina como una relación dialéctica entre padres e hijos permitimos que se transforme en un estructura que busca solucionar en lugar de aleccionar; de este modo y a través de esta mirada clave nos centramos en acompañar a nuestros hijos en el alcance de metas siguiendo pautas de convivencia.

En este apartado te comento 10 claves alternativas para el momento de disciplinar, todas orientadas a promover en los niños el alcance de competencias cognitivas/ lingüísticas/ sociales/ psicológicas y emocionales que les permitan gestionar sus conductas, emociones y pensamientos, diferenciar las acciones positivas y gratificantes de las que no lo son y ganar herramientas para solucionar los conflictos.

1. PROACTIVIDAD:

En este punto inicial se trata de conectarnos con nuestras habilidades para reconocer nuestras creencias frente a las situaciones relacionadas con la crianza, anticipar posibles situaciones complejas y poner en marcha planes de solución reflexivos, mediados, donde se busca la colaboración y el diálogo. De este modo, al ser padres proactivos en lugar de ser un manojo de reacciones frente a las conductas, nos convertimos en diagnosticadores, evaluadores y gestores en la búsqueda de soluciones. Si estamos plenamente conscientes de lo que hacemos y hacen nuestros hijos podemos anticiparnos y minimizar o eliminar situaciones que resulten conflictivas. Desde esta herramienta podemos usar diálogos que inviten a la reflexión en lugar de instigar o amenazar.

Ejemplo:
Sabemos que Diana (hija de menos de 5años) no ha hecho la siesta aún, y necesitamos hacer algo en un banco. Es claro que posiblemente las emociones de Diana se desborden y nuestra necesidad de control lejos de ayudarnos a solucionar se conviertan en un problema. Así que, ponemos en marcha una solución posible a la situación, llevamos a la niña a dormir un poco y reponer energías, vemos la posibilidad de postergar la ida al banco o si vemos que es una visita rápida buscamos artículos que sean amigables y puedan brindarle solución al aburrimiento / cansancio durante nuestra estadía en el banco. Así mismo, reconocemos que si se presenta alguna situación compleja es producto del cansancio y nos mostramos empáticos y cercanos ante ello.

2. NIVELAR LAS EXPECTATIVAS:

De la mano con la proactividad, el principio de nivelar las expectativas es uno de los más importantes. Pues muchas veces esperamos de los niños más allá de lo que están preparados para dar en unas situaciones determinadas. O nos auto exigimos al punto de buscar la perfección, de este modo cuando sabemos que esperar de los niños es más fácil entender qué les sucede y poder conectarnos con la idea de acompañarlos en el alcance de nuevas metas.

Ejemplo:
Pablo de 2 años quiere tomar agua en vaso de adulto, reconocer que parte de su búsqueda de independencia es normal a esta edad nos hará comprender su necesidad de distanciarse del Pablo bebé. Podemos ofertarle vasos similares a los de los adultos (pero sin ser de vidrio) y estar preparados si se derrama algo. Siempre acompañando a Pablo en lograr la competencia, refiriéndole frases como: "toma el vaso con cuidado, con fuerza y con ambas manos".

3. REDIRECCIONAR:

Muchas de las conductas de nuestros hijos tienen un punto de origen que no se centra en la respuesta conductual en sí misma. Sino que está basada en las creencias que la originan. De ese modo, cuando redireccionamos, permitimos que la energía y el deseo se mantenga pero con una acción más adecuada. Redireccionar funciona mucho cuando además queremos cambiar el foco de atención que produce malestar emocional o que genera comportamientos difíciles, como sucede en las rabietas por frustración.

Ejemplo:
Teresa quiere golpear un juguete contra la mesa, podemos decir: "ouch! Le duele" y buscar un juguete más apropiado para practicar la relación causa - efecto. O podemos no decir nada y buscarle algo más atractivo en que drenar la energía.

Miguel está mostrando conductas cada vez más retadoras desde la llegada de su hermanito, reconocer que puede estar sintiendo los efectos de compartir la atención puede permitirnos buscar formas de incluirlo en nuestro radar de tiempo, de modo que no se perciba aislado del foco atencional familiar, al mismo tiempo que redireccionamos su energía a acompañarnos en la crianza del nuevo hermano, o a actividades privadas con papá y mamá.

4. DAR OPCIONES:

En algunos post he planteado la importancia de negociar, para fomentar en los niños la plasticidad del cerebro y las habilidades para conectarse poniéndose en los zapatos de otros. Dar opciones es una herramienta que subyace de la negociación, pues en lugar de presentar las normas como blanco y negro se permite que el niño escoja desde unas opciones mediadas por el adulto. Recuerde además que conforme crecen las alternativas son un modo de ir gestando responsabilidad en la toma de decisiones y en el asumir diligencia sobre algunas tareas.

Ejemplo:
"Frenando, se que estás muy entretenido jugando, necesitamos salir a las 5, puedes bañarte ya o en 10 minutos".

5. PERMITE REINTENTAR:

En este punto me detendré a explicar dos tipos de modos para reintentar. El primero se basa en dejar a los niños rehacer aquello en lo que cometieron errores, a fin de que puedan probarse a sí mismos que son capaces. En la segunda se trata de entender que muchas veces las normas necesitarán ser repetidas y los diálogos tendrán que sostenerse en varias oportunidades antes de que se internalicen. De modo que reintentar nos permite rehacer algo con el deseo y la intención de obtener mejores resultados cada vez que se intenta. En este punto podemos usar el "yo he notado" como modo de ayudarle a los niños a entender la relación causa - efecto entre su conducta y las reacciones que está genera; esta frase la podemos usar para validar puntos de crecimiento o definir puntos de mejora. Recuerde que cada oportunidad dada abre un abanico de responsabilidades que el niño puede asumir.

Ejemplo:
Patricia golpea a su hermana menor por un juguete, lo hace cada día. De modo que como padres, cada día (siendo consistentes) le planteemos modos más efectivos para resolver el conflicto. Podemos decirle un "a tu hermana le duele cuando la golpeas" si pudieses pedirle el juguete otra vez, ¿cómo lo harías?.

Lucas hace rabietas cada vez que hay que cepillarse los dientes por la mañana, usar el "yo he notado que cuando te cepillas tu sonrisa es más hermosa", o "yo he notado que cuando te sientes con más sueño no te quieres cepillar los dientes, ¿qué tal si esperamos un rato para hacerlo, así te sentirás mejor?.

6. CREA UN ESPACIO DE CALMA:

Los hogares tiene muchos rincones de actividad, crear un espacio de calma puede ser valioso para ayudar a los niños a reconocer cuando lo necesitan, como método alternativo a los estallidos de enojo o tensión. Podemos partir de hacer uso nosotros de él y poco a poco ir incorporando a los niños en su uso. Desde este punto les ayudamos a reconocer sus emociones de difícil manejo y a poner en marcha estrategias para calmarse.

Ejemplo:
Antonio hace rabietas de manera constante, en lugar de dejarlo lanzarse al suelo o intentar frenar la rabieta permítele que la drene en el espacio de calma y luego acompáñalo a encontrar modos de volver a un estado anímico más óptimo.

7. MUESTRA SOLUCIONES:

Cuando entendemos las creencias que originan los comportamientos, podemos ayudar a nuestros hijos a encontrar soluciones para sus conflictos. Mostrarles un camino más efectivo para alcanzar lo que desean, sin incurrir en conductas difíciles que lejos de ayudarles a obtener lo que quieren les alejan de sus objetivos. En este apartado es importante que entendamos que somos ejemplo en la vida de nuestros hijos, de modo que, la manera como nosotros solucionamos algunos conflictos será emulado por ellos. En este punto, es importante hacer preguntas ¿qué?, ¿cómo?, de este modo conocemos sus pensamientos y sentimientos pudiendo así buscar soluciones efectivas y pertinentes.

Ejemplo:
Lorenzo está diciendo mentiras constantemente, así es momento de confrontar las mentiras y ayudarle a entender de qué modo enfrentarse al mundo con la verdad, aunque ésta le resulte menos atractiva.

Adriana llora y se queja de que los demás la tienen tomada contra ella, podemos sentarnos a dialogar sobre las posibles situaciones que está viviendo y ayudarla a encontrar soluciones efectivas, donde más que verse como víctima pueda ser protagonista de sus propias respuestas efectivas.

8. USA CONSECUENCIAS LÓGICAS:

En este apartado conversaremos de la importancia de la consecuencia lógica como modo para disciplinar sin hacer uso del castigo. Una consecuencia lógica no es una forma de pagar por un mal comportamiento que se ha tenido, es un resultado obvio, relacionado, razonable y respetuoso que devenga de una conducta que se ha tenido, sea esta positiva o no. Una consecuencia lógica busca solucionar en lugar de aleccionar y transforma a los niños en agentes de cambio de sus propias decisiones. Las consecuencias lógicas además son una oportunidad para encarar con responsabilidad las consecuencias de sus actos, esto en lugar de ser el resultado impuesto, desconectado y de poca oportunidad de aprendizaje como es el castigo.

Ejemplo:
Julieta ha rayado las paredes de la casa, la consecuencia lógica es limpiar lo realizado. De modo que le invitamos a buscar las cosas para limpiar, algunos niños pueden requerir ayuda para ejecutar la consecuencia, así que podemos acompañarlos en su solución y luego tomar un espacio para dialogar sobre lo sucedido.

9. PERMITE LAS EMOCIONES:

Muchas veces como padres pretendemos que nuestros hijos se mantengan la mayor parte del tiempo felices y afables. Sin embargo, al igual que los adultos tienen un abanico de emociones que pueden o no saber gestionar. Permitir que las emociones fluyan y se expresen con libertad es el primer paso para aprender a reconocerlas y poco a poco ir gestionando su presentación, en especial aquellas que necesitan control.

Ejemplo:
Aaron está molesto porque su juguete se ha roto, en lugar de minimizar la emoción o buscar una solución rápida podemos permitirle que libere su frustración y enojo. Para luego conectarnos con él y ayudarle a canalizar la emoción sentida. De modo que ante otra situación similar, sepa reconocer lo que le pasa y canalizarlo.

10. CONGRUENCIA:

La clave más importante para poner en marcha estrategias de disciplina alternativa es ser congruentes, con lo que sentimos y con lo que esperamos sea el resultado. Ser congruentes incluye ser coherentes con lo que pensamos y sentimos, al mismo tiempo que ser perseverantes con los objetivos que queremos alcanzar. Se trata de centrarnos en el futuro, de mirar el gran cuadro, en lugar de detenernos en lograr resultados inmediatos. Al ser congruentes prevenimos conductas y actitudes no deseadas, o nos enfrentamos a ella de modo más receptivo, lo que ayuda a su canalización.

Ejemplo:
Carmen está saltando en el sofá, conducta que no es aceptada en casa. En medio del asunto se cae y golpea, en lugar de "te dije que no brincaras, ahora llora con gusto" es importante confortarla, y una vez este calmada poder decirle: esa es la razón por la que no brincamos en el sofá, podemos hacernos daño, además de dañar el sofá. De ese modo, más allá de detener una conducta enseñamos preservación y cuidado de los objetos del hogar.

Como vemos, estas son solo piezas que no funcionan de manera aislada sino como un todo integrado. Que más allá de un cuadro de Etiquetas o sellos si se hace algo o castigos si se deja de hacer, se trata de establecer líneas de comunicación, tolerancia, respeto y aceptación en familia, especialmente porque se centra en ver la disciplina como un medio para solventar conflictos y no como un constructo estratégico para hacer sentir mal a los hijos por su comportamiento.

Si necesitas acompañamiento en establecimiento de límites, normas o en definir pautas de convivencia y crianza en el hogar puedes solicitar nuestro servicio de consulta Online a través de info@mipsicomama.com