Ni secretos, ni culpas: consentimiento, lenguaje y niƱos
- Rosmary SƔnchez Zavala
- 28 jul 2020
- 3 Min. de lectura

El lenguaje es un mecanismo poderoso en la prevenciĆ³n de muchas situaciones, entre ellas las ligadas al abuso sexual.
Como padres, muchas veces obviamos la importancia de utilizar la comunicaciĆ³n con los hijos como elemento protector, llegamos a creer que si hablamos de sexualidad de manera clara (nombrando las partes del cuerpo, nombrando los actos que daƱan su cuerpo, etc), estarĆamos dĆ”ndoles informaciĆ³n que no pueden manejar. DejĆ”ndoles como resultado de estos vacĆos, indefensos frente a las situaciones en las que otro adulto ejerce el poder sobre ellos, conduciĆ©ndoles a vivencias que aunque le resulten incĆ³modas no las comprenden, o haciĆ©ndoles sentir culpa, vergĆ¼enza y soledad frente a las posibles experiencias de intimidaciĆ³n, irrespeto, violencia o abuso.
āEste es un juego entre tu y yoā, āesto es nuestro secretoā, no le digas a mami porque se pone bravaā, āte van a pegar-regaƱar si se enteran de estoā, āvan a creer que eres homosexualā, ātu me hiciste hacerloā, ānadie te va a creerā, āsi no le cuentas a nadie te doy un regalitoā, son algunas de las frases puestas en marcha por los adultos que ejecutan abusos sistemĆ”ticos con niƱos. Estos adultos en su mayorĆa -segĆŗn las estadĆsticas- gozan de la confianza (y muchas veces hasta de la validaciĆ³n) de los padres sobre los hijos, saben que pueden violentar los lĆmites del cuerpo (besarles, hacerles cosquillas, intimidarlos, etc), irrespetar los āNOā que los niƱos de manera natural pudiesen poner en marcha y utilizan estos principios (secreto y culpa) como herramienta de control sobre ellos, dejĆ”ndoles indefensos frente a sus miedos sobre las consecuencias que pudiesen tener los abusos ejercidos hacĆa ellos.
Muchos niƱos que han vivido situaciones de abuso o violaciones, comentan que āno entiendenā lo que sucede y que se sienten culpables de lo que estĆ”n viviendo, asĆ como que experimentan vergĆ¼enza por lo sucedido y acceden al secreto o a la invalidaciĆ³n de su necesidad de limitar estas acciones de los adultos por miedo, o sensaciĆ³n de que no se les creerĆ” lo que dicen. āMami nunca me cree, ĀæquĆ© sentido tiene contarle esto?ā, ālo que HICE estuvo mal, no lo puedo contar me regaƱarĆ”nā, āno me gusta lo que siento, pero si mi -abuelo, tĆo, primo, vecino, etc- dice que es normal, quizĆ” lo esā, āal final de todo siempre me da un regaloā.
Algunos niƱos manifiestan que sienten culpa frente a lo sucedido, por haber estado en soledad con el adulto que comete el abuso, o que sienten que son responsables de que mamĆ” o papĆ” no se enojen con la persona que les hace daƱo, e incluso, se viven como vulnerables de cara a lo que el abusador pudiese hacerles a sus familias si ellos cuentan lo que pasĆ³.
Hablar con los niƱos sobre consentimiento sexual, implica acompaƱarles a entender que BAJO NINGUNA CIRCUNSTANCIA la invalidaciĆ³n de su cuerpo o el irrespeto a su negativa a ser tocados, la ruptura a su intimidad o lo vivido como abuso o violaciĆ³n es su responsabilidad. Que situaciones basadas en acciones de otros que les confunden, como las frases sexuales de un adulto hacia ellos , el toqueteo de sus cuerpos, juegos de tipo sexual, que le muestren sus partes, que le obliguen o le induzcan a mostrar las suyas, e incluyo los actos como frotar, besar, acariciar o tener sexo con otros niƱos frente a estos adultos, lejos de hablar mal o de generar consecuencias negativas para ellos ( los niƱos) son acciones que se rechazan y castigan al adulto que la pone en marcha.
De este modo el lenguaje conectivo, claro y responsable nos tiene que ayudar como padres a prevenir y detectar las situaciones de abuso, dejĆ”ndole a los hijos saber y sentir que confiamos en ellos, que nadie tiene poder y control sobre sus cuerpos (solo ellos), que hablar sobre sexualidad estĆ” bien y es permitido, que aunque se sientan mal por lo sucedido ellos no son responsables ni recibirĆ”n sanciĆ³n alguna por contar a situaciĆ³n (aunque no sepa como explicarlo) o por haber sido vĆctima de ello, en especial que si algo o alguna interacciĆ³n de otros sobre ellos les incomoda, estamos allĆ para protegerles.
Recuerde que los niƱos necesitan a los adultos para protegerse, de modo que asumir nuestro rol activo frente a la prevenciĆ³n o de cara a la detecciĆ³n temprana de una situaciĆ³n de abuso infantil o violaciĆ³n se centrarĆ” en ayudar al niƱo a sentirse valioso, amado, cuidado y defendido. Si estĆ”s experimentando estas situaciones, en nuestra web hay post nutridos sobre los temas por separado y si requieres acompaƱamiento, no dudes en consultarnos y pautar con nosotros una #ConsultaOnline. EscrĆbenos a info@mipsicomama.com para detalles del servicio.